embarazo
Algunos estudios señalan que los niños nacidos en esta época tienen una estructura ósea mejor. ¿Pero está preparada la madre para las molestias que conlleva el calor?
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La alimentación. El verano no es excusa para seguir consumiendo al menos 2000 calorías diarias, divididas en seis tomas. Lo más recomendable es comer ensaladas de pasta, arroz, pollo, gazpacho, verdura y mucha fruta. Ten en cuenta que las comidas abundantes obligan a tu organismo a trabajar más y por lo tanto generará más calor corporal. Minimiza las cantidades de sal, aunque no del todo, ya que es beneficioso para tu hijo y escoge alimentos ricos en fibra.
Si pierdes mucho líquido con el sudor, bebe lo suficiente, pero no abuses de bebidas azucaradas como la leche o la horchata. Lo mejor es beber en torno a dos litros de agua al día.
La higiene. La sudoración propia del verano hace que nuestra higiene se vea afectada. Puedes ducharte varias veces al día si es necesario, o bañarte en una piscina o el mar.
Una vez has dado a luz, puedes ducharte el día siguiente al parto, pero el baño no se recomienda hasta que pase el periodo de cuarentena.
El sol. Si vas a estar expuesta al sol debes utilizar una crema de protección solar alta, además de cubrirte con una gorra o sombrero. Es frecuente que durante el embarazo se oscurezca la piel en torno a la nariz y la boca, para evitar que aumente aplícate la crema media hora antes de salir de casa.
Dormir. Se recomienda dormir con las ventanas ligeramente abiertas, debido a la necesidad extra de oxígeno durante la gestación y la saturación del aire común en verano. No debes tener toda la noche el aire acondicionado, si hace mucho calor puedes programarlo para que se apague en un par de horas.
Vestir. Elige telas naturales y transpirables, de algodón o lino que permiten que la piel "respire". Opta por colores claros y neutros, recuerda que el negro por ejemplo absorbe el calor. Tampoco lleves prendas ceñidas que no permitan la entrada de aire entre la piel y la tela.
Con respecto al calzado, no uses zapatos de plástico, sino elementos cómodos y fabricados con materiales naturales. Utiliza media o una talla más que la tuya.
Lactancia. Tanto la madre como el bebé suelen sudar mucho mientras este come, por el esfuerzo que realizan. Lo mejor es poner una gasa fina sobre el brazo donde se apoya tu hijo. Además bebe agua durante das el pecho si sientes sed, para evitar deshidratarte .
Fuente: TodoPapás.com