Tu guía de embarazo
La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo diario de entre dos y tres litros aportados por bebidas y alimentos.
MAYKA SÁNCHEZ
06/08/2008
Acaba de crearse en España el Instituto de Investigación Agua y Salud. Por los diferentes acontecimiento sociales y científicos de estos meses, 2008 parece haberse convertido en el año del agua. Este líquido elemento es esencial para el funcionamiento de los seres vivos. En el caso de los humanos su importancia es capital, ya que el adulto, en función de su condición física, edad, sexo, estilo de vida y clima, tiene como promedio un 65% de agua en su cuerpo. Las células más activas, como las de los músculos y las vísceras, poseen la concentración hídrica más alta. En el caso de la piel, el agua supone dos tercios de ella y contribuye a que tenga una apariencia más firme y joven.
Si este verano estás esperanzo a la cigüeña, ten en cuenta que es fundamental mantenerte en unas buenas condiciones de hidratación. La sed es el mecanismo natural para compensar esa necesidad de hidratación.
Pese a la trascendencia vital del agua, el organismo humano apenas tiene capacidad de almacenar agua y cada día se pierden en torno a litro y medio por la orina, 150 mililitros por las heces, 350 mililitros por la transpiración o sudor y 400 por la respiración.
En torno al 20-30% del agua incorporada al organismo procede de los alimentos sólidos y el 78-80% procede de consumir agua y otros líquidos. Aunque estas cifras son variables según los hábitos alimentarios, la edad, el sexo o el estado general, la Organización Mundial de la Salud recomienda consumir en total entre dos y tres litros.
Con tan sólo una pérdida del 1% del agua corporal, en un adulto sano se dispara el mecanismo de la sed. Está clínicamente demostrado que una reducción del 2% disminuye el rendimiento físico y la función mental. La deshidratación, en relación a su grado de severidad, aumenta el ritmo cardiaco y obliga al corazón a bombear más sangre al resto de los tejidos, además de aparecer dificultades para el mantenimiento de la presión arterial. Un 4% de pérdida es ya un claro factor de riesgo vital y la falta del 10-15% del agua corporal total puede causar la muerte.
Si estás embarazada este verano, recuerda que:
- El agua es la bebida por excelencia para la hidratación corporal.
- Carece de contenido calórico, por lo que no engorda.
- Las agua minerales suelen aportar más electrolitos que la del grifo
- Un adulto sano debe reponer cada día el equivalente a sus pérdidas de agua por sudor y excreciones.
- El agua favorece el transporte de nutrientes y elimina toxinas a través de la sudoración y el sistema excretor.
- La piel se hidrata y nutre desde dentro mediante una dieta adecuada.
- La hidratación con agua es imprescindible para el normal desarrollo de la vida.
- El agua ayuda a preservar el buen estado de articulaciones, mucosas y piel.
- La hidratación con aguas minerales aporta el valor añadido que proporcionan sus oligoelementos.
- El agua mineral, al contrario que la del grifo, posee valor nutritivo por su rico aporte en minerales (calcio, magnesio, flúor)
- El agua es vehículo para excretar sustancias de desecho.
- Favorece la digestión y previene el estreñimiento.
- Mantiene el buen funcionamiento de los riñones.
- La mayoría de las bebidas que satisfacen los requerimientos hídricos tienen como principal componente el agua.