Tu guía de embarazo
Si éste es tu caso, empieza por tener muy claro lo que llevarás en la maleta al hospital donde vas a dar a luz.
MAYKA SÁNCHEZ
17/04/2008
¿Todos ya nerviosos ante la inminente llegada de la cigüeña? Tranquilos. Estáis próximos a vivir uno de los momentos más hermosos y memorables en la vida de quienes son padres. Lo mejor es procurar tener todo bien preparado. Y una de esas cosas es el equipaje para llevar al hospital donde dar a luz, que conviene organiza por separado: por un lado el de la madre y por otro el del del bebé. El equipaje de la madre tiene que ser muy ligero. Será suficiente con una pequeña maleta, en la que no olvidaremos los objetos de aseo personal (cepillo y pasta de dientes, champú, champú, esponjas, peine y cepillo del pelo, secador de pelo), camisones (su necesidad también dependerá del centro), ropa interior, bata, zapatillas y ropa para el día del alta. Un pequeño estuche de manicura con lima y tijeritas tal vez nos sea útil. No conviene llevar joyas, mucho dinero ni prendas que no vayamos a emplear. El teléfono móvil podrá sernos de gran utilidad, pero debemos hacer uso de él según las normas de la clínica.
Para nuestro chiquitín también serán necesarias pocas cosas. Todos los útiles de aseo y de cuidados nos los facilitarán en el hospital. Debemos reparar en pequeños detalles, como, por ejemplo, si es niña y queremos ponerle pendientes. En este caso hay que llevarlos al hospital y comunicárselo a las enfermeras o al médico, a fin de que en la propia clínica le perforen los lóbulos de la orejitas y le coloquen los pendientes. Si lo deseamos, podemos llevar chupete. Lo que nunca hemos de olvidar es la ropita, especialmente la del día del alta. Si se trata de un centro sanitario público, lo habitual es que mientras permanezcamos ingresados toda la ropa del bebé nos la faciliten allí, en tanto que si estamos en una clínica privada lo más frecuente es que, excepto los pañales desechables, le vestirán con lo que llevemos.
Si nos va a atender en el parto el mismo ginecólogo que nos ha controlado el embarazo, él puede ser un buen informador. En otros casos también nos asesorará debidamente la matrona.
De todos modos, tampoco debemos angustiarnos por ciertas contingencias, que se pueden ir solventando sobre la marcha con la ayuda de familiares y amigos. También nos será de gran ayuda conocer el camino de casa al hospital, para evitar retrasos desafortunados u otros contratiempos.