Tu guía de embarazo
Es natural después de dar a luz que exista cierta pérdida transitoria del cabello.
MAYKA SÁNCHEZ
21/08/2008
¡Qué suerte! Todo ha ido bien y ya estamos en casa con nuestro precioso bebé. Sobre todo, si somos primíparas o primerizas, todo el ritmo del hogar gira en torno al nuevo ser, que es el rey (o la reina) de la casa. Al principio, no es fácil saber organizarse bien, atender a nuestro chiquitín como deseamos y él reclama, tener tiempo para nosotras mismas, ocuparnos de tantos detalles y cosas...
Sin embargo, el posparto es un momento en el que debemos mimarnos especialmente a nosotras mismas. Nuestro cuerpo, que ha sufrido una gran transformación, está volviendo a su ser. Debemos procurar normalizar nuestro peso, tener nuestra propia vida de pareja y social. Todo sucede a un ritmo tan vertiginoso que un día nos damos un buen susto: ¡se me cae el pelo! Lo observamos en la almohada al levantarnos de la cama o en ciertas prendas de ropa. Incluso a veces aparecen como por encanto cabellos nuestros dando de mamar o jugando con el chiquitín. No pasa nada. Es algo totalmente normal después de dar a luz. Esta pequeña y transitoria alopecia se debe a la gran revolución hormonal que nuestro cuerpo soporta primero en la gestación y después en el posparto. Tranquilas: no hay que hacer nada especial, salvo no preocuparse y dejar pasar algunas semanas. Cuando menos lo esperemos, nos daremos cuenta de que ya no se nos cae el pelo.