embarazo
Aunque la gestación es una etapa especialmente delicada, también pueden emplearse prescritos por el médico.
MAYKA SÁNCHEZ
Ya lo hemos destacado en numerosas ocasiones en esta GUÍA: hay que huir de la automedicación y más aún en etapas tan especialmente delicadas como el embarazo y la lactancia. Esto no significa que no puedan administrarse fármacos durante los nuevos meses en que el feto se desarrolla en el útero materno, ni cuando nuestro hijo ha nacido y lo estamos amamantando. Es más, muchas veces son necesarios y están plenamente indicados, siempre y cuando los prescriba el médico.
En este sentido las autoridades sanitarias de todos los países desarrollados impulsan nuevas técnicas para mejorar la evaluación de medicamentos innovadores y acelerar así su introducción en la práctica clínica. La agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), junto con las respectivas agencias danesa, holandesa y sueca, forma parte de una red de excelencia BioSim, establecida en 2004 por la Comisión Europea bajo su VI Programa Marco.
El objetivo de esta iniciativa es demostrar cómo el uso de modernas técnicas de simulación, a través de una comprensión más profunda de los procesos farmacológicos, biológicos y patológicos subyacentes, pueden conducir a una fase de desarrollo de medicamentos más racional, con procedimientos terapéuticos mejorados y reduciendo las necesidades de experimentación con animales. Se pretende de este modo que los fármacos nuevos lleguen cuando antes al mercado y de la forma más segura posible para el consumidor, usuario o paciente.