embarazo
Si no se puede prevenir durante la gestación, lo mejor es atajarla cuanto antes.
Mayka Sánchez
En febrero se suele producir un rebrote significativo de casos de gripe. Suele tratarse del último coletazo de la temporada. Durante el embarazo es muy importante tomar ciertas precauciones ante este proceso, que en principio siempre es banal. Pero, si no podemos prevenirlo, ya sea por no habernos podido vacunar en el momento adecuado u otras causas, es importante sobre todo controlar la fiebre, ya que temperaturas muy elevadas podrían tener una acción teratógena sobre el feto (inducir malformaciones).
He aquí algunos de los aspectos a los que más atención debemos prestar:
1- La gripe y el constipado común son procesos víricos pero distintos, ya que están causados por virus diferentes. Es importante distinguir entre uno y otro para establecer las pautas de actuación terapéutica más convenientes.
2- La gripe se caracteriza sobre todo por la aparición de fiebre alta (38-40 grados centígrados), dolores de cabeza, musculares (mialgias) y articulares (artralgias). También pueden aparecer estornudos, secreción nasal e irritación ocular, pero estos síntomas son más típicos del resfriado.
3- La gripe es una enfermedad muy contagiosa que se transmite de persona a persona por vía aérea con gran facilidad. Toma las medidas oportunas para no contraerla si alguien de tu entorno está con ella o para no contagiarla si eres tú la paciente.
4- Durante la gestación es importante acudir al médico ante los primeros síntomas.
5- Nada de automedicación. Respeta estrictamente el tratamiento que te indique tu médico o ginecólogo, así como las pautas de vida (guardar cama, no coger frío, etc).