embarazo
Es un malestar muy frecuente que suele remitir hacia el final del tercer trimestre. Aquí tienes algunos consejos para evitarlas.
Parasaber.com
Las náuseas y los vómitos forman parte de los síntomas más frecuentes en los primeros meses de la gestación. Este malestar puede estar asociado a los cambios hormonales que se producen al principio del embarazo y que también influyen en otros muchos aspectos de la vida cotidiana de la mujer: cambios de humor, cambios en los hábitos alimentarios, cansancio... Además, durante esta fase, la mujer también se vuelve más sensible a los olores fuertes, lo que también puede repercutir en molestias estomacales.
Aquí tienes algunos remedios para evitar o mejorar los efectos de las indeseadas náuseas:
- Cuida tu dieta: evitar las comidas abundantes y también excesivamente especiadas, flatulentas o picantes puede ayudarte a superar esta fase con menos molestias. Realizar cinco comidas al día pero menos copiosas. Otro truco, no lavarse los dientes inmediatamente después de las comidas, ya que puede ocasionarte vómitos.
- Beber mucho líquido: al menos dos litros diarios de agua. Las bebidas isotónicas también te ayudan a calmar las molestias además de hidratarte. Las bebidas con gas, consumidas en pequeñas cantidades, también favorecen una mejor digestión.
- Para combatir las habituales náuseas matutinas, puedes comenzar el día tomándote al menos 15 minutos para levantarte. Lo ideal es desayunar en la cama a base de hidratos de carbono, proteínas y azúcares (galletas, pan y frutas pueden ser los mejores aliados), acompañados de un vaso de agua (evita excitantes como la cafeína y le teína,). Para empezar el día tranquilamente, poner el despertador un poco antes también te puede ayudar para evitar el estrés y las prisas.
- No sólo en las primeras horas del día, también a lo largo de la jornada debes tomarlo todo con calma y evitar movimientos bruscos. El descanso es fundamental, sobre todo después de las comidas, eso sí, no es recomendable acostarse justo al terminar de comer, si no esperar entre media hora y una hora para favorecer una buena digestión.
- Hay alimentos, como el jengibre, que poseen reconocidos beneficios para prevenir estas molestias, tal y como ha anunciado la Organización Mundial de la Salud. Consumido también en pequeñas cantidades No más de dos gramos por día si lo consumes seco o hasta diez gramos si lo comes fresco. También se puede tomar como infusión o rallándolo como aliño para tus ensaladas.
- Una buena ventilación en tu hogar y respirar aire puro (simples escapadas al parque o al campo) pueden ayudarte a que te sientas mejor.
- Si los síntomas son muy acentuados y persistentes: excesiva acidez, vómitos frecuentes... tu ginecólogo puede recetarte medicamentos compatibles con la gestación para combatirlos.
Fuente: TodoPapás.com