Tu guía de embarazo
Aunque parezca un acto instintivo, requiere un aprendizaje.
MAYKA SÁNCHEZ
01/04/2008
Amamantar a un recién nacido no es sólo un acto instintivo para la madre y el hijo. La lactancia materna requiere un mínimo de aprendizaje por parte de ambos. Este mecanismo de alimentación natural en los mamíferos, incluido el ser humano, entraña una técnica y su uso inadecuado es responsable de las diferentes complicaciones que a menudo aparecen en la madre (hipogalactia o escasez de leche, inflamación mamaria, grietas en los pezones).
La técnica correcta de la lactancia materna se resumiría en los siguientes puntos:
- Para que la lengua del bebé pueda colocarse bajo la areola, la boca ha de estar muy bien abierta, la cara en contacto con el pecho y el pezón en la parte superior de la cavidad bucal.
- Al inicio de cada toma, conviene poner el cuerpo del pequeño de cara a la madre con el pezón a la altura de su labio superior, para que pueda mamar con el cuello recto.
- Cuando el bebé, por el reflejo de búsqueda, abre bien la boca, es el momento de apretarlo firme y suavememente contra el cuerpo de la madre.
- Las primeras chupadas, que estimulan la secreción de oxitocina, la hormona que favorece la salid a de la leche, son rápidas y superficiales y afectan a la parte anterior de las mejillas, que están abombadas.
- Cuando la leche empieza a fluir el ritmo de succión cambia, aparecen las mamadas lentas y profundas, con pausas intercaladas, y el movimiento se centra en la parte posterior de la mandíbula hasta las orejas.
- Cuando el bebé ha tomado lo suficiente, suelta el pecho espontáneamente.