Tu guía de embarazo
Requiere un pequeño esfuerzo y exige tiempo, pero tiene sus ventajas.
MAYKA SÁNCHEZ
02/06/2008
Los cursos de preparación al parto son un complemento perfecto a las visitas al ginecólogo. Aunque se aconseja su inicio hacia el cuarto o quinto mes, se suelen aplazar para el final, ya sea por falta de tiempo, incompatibilidades de horario en el trabajo...
Básicamente, se sustentan en cuatro pilares:
- Enseñanza teórica
- Ejercicios de respiración
- Ejercicios de relajación
- Ejercicios de gimnasia
A algunas de las clases puedes ir acompañada del futuro papá. Con él quizás te sientas acompañada y más segura. Infórmate bien. Además a él le ayudarán a comprenderte mucho mejor y a ponerse en tu piel. Exigen un mínimo de esfuerzo y sobre todo una disponibilidad de tiempo. Pero he aquí algunas de las cosas buenas que te aportan:
- La información que te proporcionarán te dará la seguridad necesaria para enfrentarte a las vicisitudes propias de la situación.
- Tu parto, teóricamente, va a ser más corto, tanto en la fase de dilatación como en la de expulsión, y probablemente con menos riesgos.
- Tu bebé te lo va a agradecer, puesto que tu serenidad y autocontrol le transmitirán a él sensación de protección.
- Vas a conseguir un parto con menos dolor del que sentirías si no hubieras acudido al curso.
- Obtendrás la información necesaria para los primeros cuidados que necesite el bebé una vez llegados a casa.