embarazo
Se trata de humanizar el parto imitando a la naturaleza en el nacimiento del bebé
Mayka Sánchez
El dicho popular reza que los niños que nacen por cesárea "son más guapos", ya que no han tenido que esforzarse por salir por el canal del parto al exterior. Sea esto cierto o no, cada vez es mayor la sensibilidad por humanizar el parto entre los ginecólogos y las comadronas, que ayudan a traer tantos niños sanos al mundo.
Un equipo de expertos de un hospital británico acaba de desarrollar una nueva técnica para que, cuando la cesárea sea inevitable y necesaria por la salud materno-fetal, este procedimiento se realice de la forma menos traumática y cruenta posible. Se trata de una forma de dejar al bebé nacer a su ritmo. Después de la incisión quirúrgica en el abdomen de la madre, el médico ralentiza o enlentece el parto a fin de que las contracciones uterinas estimulen la función pulmonar del pequeño, como sucede en los nacimientos por vía vaginal.
A continuación, se toma delicadamente al neonato por los hombros para que él mismo saque sus bracitos. Mientras, la madre contemplará el bello momento con la ayuda de la anestesia epidural y será algo más que un espectador pasivo.