embarazo
El niño intervenido en el hospital 12 de Octubre de Madrid por una grave lesión cardiaca tiene ahora dos años
MAYKA SÁNCHEZ
Se diría que a veces la medicina, y en este caso concreto la cirugía, obra milagros. Una madre, embarazada de 22 semanas fue derivada al hospital 12 de Octubre para su valoración tras detectar en su hospital de origen un severo estrechamiento de la válvula aórtica en el feto. Se pensó en el centro madrileño por el gran prestigio que tiene en cirugía cardiaca infantil.
Después de confirmar el diagnóstico y que podía realizarse una valvuloplastia (dilatación de la válvula), los padres dieron su consentimiento para que se realizara el procedimiento dos días después. Esta técnica se desarrolla con la madre despierta y el feto anestesiado dentro del útero para evitar movimientos imprevistos. Se introduce una aguja que atraviesa el útero y el tórax del feto hasta llegar a su corazón, colocar un dispositivo llamado catéter, que va provisto de un balón que es inflado en el lugar del estrechamiento y resolver así el problema hasta el nacimiento.
La intervención fue un éxito, lo que suponía una mejora de la circulación sanguínea en el corazón, que en ese momento no superaba el tamaño de un euro. Finalmente el niño nació de parto natural a término (semana 38) con un peso normal (3.300 gramos). A las cinco semanas precisó una nueva operación para dilatar la válvula aórtica y otra a los 18 meses. Estas cirugías forman parte de la evolución prevista del proceso.
Sin embargo, sin la primera operación intraútero el ventrículo izquierdo el feto no se habría desarrollado bien y la evolución del niño después de nacer habría sido más desfavorable y compleja.
Es maravilloso poder operar al feto en el vientre materno para resolver problema graves y además de una forma tan poco cruenta. La medicina avanza sin parar.