embarazo
En 2007 se incrementó un 15% la demanda de tratamientos de reproducción asistida.
MAYKA SÁNCHEZ
La tendencia creciente en las sociedades desarrolladas a retrasar la edad materna para concebir un hijo está disminuyendo las posibilidades de lograr el deseado embarazo. Las causas son múltiples, pero esencialmente se reducen a tres: incorporación de la mujer al mundo laboral, cambios de pareja e incremento de familias monoparentales o mujeres solas que desean tener un hijo. Según el doctor Rafael Bernabéu, presidente de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER), el hecho de que cada vez más españolas busquen un hijo pasados los 35 años ha provocado que 2007 se haya cerrado con un incremento de 15% respecto al año anterior en la demanda de técnicas de reproducción asistida.
Durante el año que acaba de finalizar, en ANACER (que agrupa a 23 de las principales clínicas españolas de estas características) unas 7.000 mujeres se han sometido a unos 10.000 ciclos o tratamientos de fertilización in vitro (FIV), es decir, 1.500 más mujeres que en 2006.
Según el doctor Bernabéu, la legislación española es muy tolerante y, a diferencia de la de otros países de nuestro entorno, permite el acceso a estas técnicas a mujeres solteras, parejas no casadas y parejas homosexuales. El retraso en la edad para tener hijos está generando que las técnicas que experimentan mayor crecimiento son la conservación de espermatozoides y la congelación de ovocitos, opción esta última aconsejable cuando la mujer desea aplazar el embarazo más allá de los 40 años.