Tu guía de embarazo
La consulta previa reduce el riesgo de complicaciones durante la gestación para la madre (abortos, ciertas enfermedades) y el feto (prematuridad, malformaciones congénitas)
MAYKA SÁNCHEZ
02/11/2007
Si deseas quedarte embarazada, lo mejor que puedes hacer por tu salud y la de tu futuro hijo es visitar al médico, según recomiendan la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y otros organismos internacionales. Esta consulta, que forma parte de la asistencia prenatal en la sanidad pública, integra la preocupación por los problemas médicos y psicosociales y cualquier acción preventiva para programar mejor el embarazo y disponer que, una vez producido, se desarrolle con normalidad. Es, por tanto, orientativa para prever eventuales embarazos de riesgo. La información que el médico pueda aportar es de gran interés acerca de las normas de una vida sana para concebir un hijo en las mejores condiciones. Un hecho muy común es que si existe sobrepeso, perdamos esos kilos de más antes, ya que durante el embarazo no es recomendable seguir ninguna dieta adelgazante (salvo por prescripción facultativa muy concreta).
Recomendaciones de interés
En la consulta preconcepcional o pregestacional se subraya en la información médica la importancia de recomendaciones sencillas y conocidas, pero que a menudo no son observadas, como no fumar ni beber alcohol, no consumir ningún otro tipo de droga, descansar y dormir lo necesario, hacer saber al médico si se está sometida a alguna medicación, evitar el estrés, no practicar deportes de riesgo ni que exijan ejercicio físico intenso, y llevar una alimentación equilibrada, rica en verduras, frutas, carnes rojas, pescados y lácteos.
A veces en esta consulta pueden detectarse precozmente problemas que inciden directamente en el buen desarrollo de un embarazo. También es posible hallar mediante ecografía ciertos problemas de esterilidad, lo que evitaría la pérdida de tiempo en busca del embarazo deseado y facilitaría la instauración del tratamiento adecuado.
En el riesgo preconcepcional, el médico debe valorar aspectos como el ciclo menstrual, el uso de anticonceptivos, las prácticas sexuales, los posibles trastornos de esterilidad, los abortos previos, haber sufrido algún tipo de infección de transmisión sexual (sífilis, gonorrea, virus herpes genital, virus del papiloma, hepatitis B, enfermedad inflamatoria pélvica, sida y anticuerpos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ) y haber tenido niños nacidos con problemas. La SEGO recomienda las siguientes pruebas: análisis de sangre y orina, citología y otras pruebas de detección de la rubéola, sífilis, hepatitis B, citomegalovirus e infección por VIH. Según cada mujer, el médico puede solicitar otras pruebas complementarias.
Algunos estudios revelan que si las mujeres en edad fértil consultaran al ginecólogo antes de quedarse embarazadas se reduciría en un 30% el gasto sanitario por mantenimiento de prematuros y soporte de nacidos con problemas.
Esta consulta se basa en la evaluación del riesgo preconcepcional a partir de un cuestionario protocolizado, una exploración ginecológica y ciertos análisis de laboratorio. El médico parte de la historia clínica de la mujer (antecedentes médicos y reproductivos personales y familiares, hábitos de vida y exposiciones ambientales).
Completa revisión médica
Así pues, la visita previa al embarazo comprende una completa revisión médica para comprobar el estado de salud de la mujer y la disposición de su organismo para concebir un hijo. Surge con los cambios sociodemográficos de los últimos años, especialmente la incorporación de la mujer al trabajo.
La realidad actual demuestra que en los países desarrollados un alto número de embarazos son planificados. De ahí que si elegimos tener un hijo lo ideal es llevar una vida sana desde haber tomado esa seria decisión