Tu guía de embarazo
Muchas mujeres se quedan embarazadas en estos días de vacaciones, al calor del hogar y en la intimidad navideña
MAYKA SÁNCHEZ
02/01/2008
Si dicen que en las fiestas navideñas todos nos volvemos un poco niños. ¿Por qué no soñáis lo que os atreváis a soñar?, ¿y si ese sueño lo pueden hacer realidad los Reyes Magos? Pues, adelante. No serías la primera española a quien los Reyes le traen de regalo un embarazo que al cabo de nueve meses se convertirá en un precioso bebé.
En ese caso, antes de escribir la carta a Sus Majestades de Oriente, lo mejor que puedes hacer por ti (y para facilitarles las cosas a ellos) es acudir a tu ginecólogo y cumplir con la visita preconcepcional, en la que nunca dejamos de insistir. Hacerte ver por tu médico y seguir sus consejos es el primer paso para conseguir pronto y en las mejores condiciones ese valioso regalo, que será la más hermosa proyección de vosotros, sus padres.
Conviene tener presente que mientras que el hombre puede fecundar en cualquier momento de su etapa reproductiva, la mujer sólo puede ser fecundada unos días concretos cada mes.
Los más fértiles son, sin duda, los de la ovulación, que en mujeres con ciclos menstruales regulares (de 28 a 30 días, más o menos) coinciden de trece a quince días contando a partir del primer día de regla. Ésta es una de las pistas digamos más fiables, pero no necesariamente asegura la gestación. Sé consciente y aprovecha esos días especiales para el amor.
Pero ¿y si se tienen ciclos irregulares? Disponemos de otros recursos, aunque requieren más tiempo y dedicación. Durante el período ovulatorio, la temperatura basal del organismo humano, que se sitúa en torno a los 36,6 grados centígrados, experimenta un ligero incremento de unas cinco décimas y se mantiene así durante toda la fase postovulatoria o luteínica.
También podemos detectar la ovulación mediante la observación de los cambios en la cantidad y consistencia del moco o fluido que se expulsa a través de la vagina. Los momentos más fértiles coinciden con la aparición del primer signo de moco, que paulatinamente se va haciendo más fluido.
Del mismo modo, el control mediante ecografía aporta valiosa información acerca de cuáles son esos momentos ideales. Esta prueba de diagnóstico por imagen, que debe ser hecha por profesionales instruidos, es totalmente inocua y fiable y puede practicarse cuantas veces se considere necesario.
En las farmacias también existen unos sencillos equipos para detectar la fase ovulatoria que, como con el test del embarazo, contienen unas sustancias químicas que detectan la elevación de los niveles de la hormona luteinizante que predispone a la ovulación y a una eventual concepción.
Así pues, si consideramos que tanto la supervivencia del espermatozoide masculino como la del óvulo femenino es muy limitada, podrían considerarse los días más propicios para quedarse embarazada entre los once y diecisiete días del ciclo, contando a partir del primer día de regla. El resto del mes se supone que la mujer tiene una esterilidad fisiológica normal, aunque esto no asegura la ausencia de posibilidad de embarazo, ya que durante las relaciones coitales, a veces, se producen ovulaciones espontáneas.
Además, no podemos olvidar que la naturaleza humana, a pesar de ser una máquina perfectamente diseñada, no se comporta como un robot programado. Incluso las mujeres con ciclos muy regulares pueden experimentar modificaciones temporales en la ovulación. A veces un viaje, una emoción intensa o cualquier otra experiencia provocan atrasos o adelantos. En Navidad todo es posible y, recuerda, si todavía crees en los Reyes Magos, ellos están esperando tu carta. Todavía estás a tiempo