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Consejos para que tú tengas el mando cuando los niños se acuestan
IVÁN CASTELLÓ
La Wii, reconócelo, llegó a tu casa envuelta en el halo de consola casi exclusivamente familiar. Nos pasó a todos. Que si el tenis, el golf, los bolos, el béisbol, el Family Trainer... Insuficiente para sacarle todo el rendimiento a la consola de Nintendo. Porque hay vida más allá del concepto infantil de una Wii para arrancar sonrisas y jugar en familia, tan idílico. También se puede sufrir/disfrutar porque 'adultizar' la Wii es posible.
El objetivo es conseguir que la Wii nos cause el temor y la experiencia de juego que nos ofrece la Playstation 3 y la Xbox 360. Y tampoco hay que hacer nada especial. No hay ningún truco. Sólo darse cuenta de que, cuando ellos (los niños, nuestra pareja y hasta el perro) se acuestan, empieza nuestro espacio de entretenimiento, el necesario, por otra parte, para resistir las tensiones del día a día. Porque el efecto liberador de un videojuego, con la capacidad de abstracción que propone, es tan imprescindible de que va siendo hora reparar en que la Wii también es una compañera de aventuras nocturnas. Y hablamos de lo único, de los videojuegos.
En la fotogalería adjunta, una amplia muestra de títulos para la Wii con los que golear, matar, disparar, sudar, gozar, sufrir y, por contra, disfrutar. La consecuencia, al terminar, será dormir relajados como el niño pequeño que aún llevamos dentro. No en cuerpo. Pero sí en alma.