Nintendo DS

Análisis de Final Fantasy IV DS

Con remakes como este no es tan grave que Square-Enix no invente nada nuevo.

Luis Talavera Salinas

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Final Fantasy IV DS

Final Fantasy IV DS - Foto: Square-Enix

Cecil y Kain

Cecil y Kain - Foto: Square-Enix

Tráiler del Final Fantasy IV DS
ver video Tráiler del Final Fantasy IV DS

Tráiler del Final Fantasy IV DS - Vídeo: NINTENDO

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3 doble-pantallazos

3 doble-pantallazos -

Género: RPG

Consola: Nintendo DS

Precio: 39,95

Square-Enix sigue apuntándose a hacer remakes; ya hace un tiempo nos deleitó con una deliciosa revisión a los tiempos que corren de Final Fantasy III para nuestras Nintendo DS, y ahora nos llega un nuevo capítulo de la prolífica serie que lleva entre nosotros más de 20 años, en este caso el cuarto.

Final Fantasy IV es uno de los mejores juegos de la saga, inaugurando en su tiempo su presencia en Super Nintendo, donde se nos presentaba a unos personajes adultos y preocupados por temas más serios de los que estaban acostumbrados a tratar en la época de los 8 bits. Veamos si merece la pena el viaje en el tiempo...

Un poco de historia:

Nuestra historia empieza cuando Cecil (el prota de la historia), capitán del ejército de las Alas Rojas le entrega al Rey de Baronia un cristal mágico que ha robado de un pueblo vecino. Cecil está disgustado porque en los últimos años el rey se ha convertido en un tirano ávido de poder que busca los cristales sagrados que hay en el mundo por todos los medios, y eso obliga a Cecil a cometer crímenes en su nombre que no está dispuesto a soportar por mucho tiempo. Al llegar de la misión le cuestionará a su majestad los motivos que le llevan a actuar así, desatando su ira, de modo que decide retirarle de la capitanía de su ejército y enviarle a otra peligrosa misión.

Kain, comandante de otro ejército, el de los Draconarius y leal a Cecil se mete por el medio en la conversación con su inclusión en la expedición como único resultado. Su amada Rosa, maga blanca del reino tratará de mejorar su ánimo, pero las dudas de Cecil acerca de si debe seguir realizando estas tareas en las que no cree no hacen sino crecer.

A lo largo de su aventura, a Cecil se le unirán diversos personajes, los mencionados anteriormente Kain y Rosa; Rydia, una niña invocadora muy poderosa, Tellah, un sabio capaz de usar magia negra cuyo objetivo es la venganza, y muchos más. Todos juntos forman uno de los grupos más diversos que se podían encontrar en la época del lanzamiento original (recordamos que este juego data de 1991).

Gameplay

Cada uno de los personajes dispone de una clase única, que se hace más poderosa conforme vamos subiendo niveles y dispone de sus propias habilidades, así los ataques y magias de un caballero negro diferirán totalmente de las que tenga un mago blanco.

La novedad es que encontraremos habilidades llamadas "aumentos"; a lo largo de nuestro recorrido, ya sea por realizar misiones secundarias o por derrotar a ciertos enemigos, obtendremos estos aumentos que podremos "enseñar" al personaje que elijamos, con ellos definiremos su estilo y serán habilidades necesarias, teniendo en cuenta que la dificultad de este juego destaca por encima de la media y los enemigos pedirán a gritos estrategias concienzudas para ser derrotados.

Las batallas siguen siendo por turnos pero ahora los enemigos no esperan a que les toque, por lo que mientras pensamos y recuperamos nuestra barra ellos pueden volver a atacar (aunque podéis cambiarlo al modo tradicional para que todo sea como jugar al parchís... esperando a que el anterior termine para mover ficha), lo que todavía es menos habitual es que nuestro pueda tener hasta cinco personajes en batalla, el máximo que cualquier Final Fantasy nos haya permitido jamás. Podremos llevar tres personajes en la línea frontal y dos en la trasera o viceversa, de modo que será más seguro guardar a nuestros magos débiles físicamente en la retaguardia y dejar a los más poderosos ofensivamente en la vanguardia, los cuales podrán recibir más daño que sus compañeros sin ser derrotados. De todos modos podemos inventarnos mil y una estrategias con un sinfín de posibilidades.

En lo que respecta a las magias, contaremos con las clásicas: Hielo, Electro o Piro en el bando ofensivo y Cura, Lázaro o Esna en el curativo. Pero si hay una novedad que destaque en esta versión DS está en el apartado de invocaciones: ahora podremos mejorar sus habilidades mediante unos minijuegos parecidos a los que encontramos en los Brain Training (encontrar sumas y restas correctas con los números que se nos dan, por ejemplo), cambiarles la cara dibujando otra con el stylus e incluso usarles para luchar contra otros usuarios mediante el wi-fi de la consola, todo un soplo de aire fresco.

Made in DS

También destacamos el uso de la doble pantalla; nos servirá como útil mapa para ciudades y mazmorras, se ampliará conforme avancemos, pudiendo controlar nuestro movimiento con el stylus en ella, aunque habrá zonas que no nos permitan hacerlo, por lo que os recomiendo la cruceta como fiel escudera de nuestros movimientos. Atención a la pantalla del menú, donde los personajes compartirán sus pensamientos con nosotros, incluso consejos para la situación en que nos encontremos.

Gráficamente nos encontramos con uno de los juegos más detallados de la consola, llevando un poco más allá lo que vimos en Final Fantasy III. Personajes muy estilizados y expresivos, escenarios en 3D que le dan una profundidad que no atisbábamos en las originales 16 bits y sobretodo la adición de escenas pregrabadas (atención a la gloriosa intro) y conversaciones habladas de gran calidad (voces en inglés, subtítulos en español).

Todo esto sumado nos da un juego redondo, del que puede disfrutar todo el mundo, tanto el que se lo pasó hace 3 lustros como el que descubre ahora la increíble historia que esconde Final Fantasy IV.

La versión definitiva del clásico esta sólo a un paso de vosotros.

 

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