videojuegos
Surtido de juegos para todos los gustos
IVÁN CASTELLÓ
Status:
Juegos para el mando Move de PlayStation 3. Distribuye: Sony Computer Entertainment Europa. PEGI: de 3 a 12.
Intro:
Se acercan las Navidades y la industria también se pone las pilas en lo que se refiere al juego casual. Aquí la batalla es también muy enconada entre Microsoft-Kinect, Nintendo-Wii y Sony-Move, a la que los salones de nuestros hogares deben una acogedora polivalencia. De esto, del Move, va la siguiente pieza resumen de sensaciones tras darse una panzada con el exitoso mando de la PlayStation 3 con títulos casuales y sociales para todas las edades.
DanceStar Party:
Tras la exitosa saga SingStar, el gigante Sony sigue estirando el chicle del juego casual que tanto vende pero que tan mala prensa tiene. Aquí no se mata a degüello, ni hay que disparar frenéticamente. Tan sólo moverse al ritmo de la música para ir sumando puntos y siguiendo las pautas repetitivas. Ideal, pues, para mejor la motricidad gruesa en el campo de los pequeños y de paso dejar de tener figura gruesa en el de los mayores, siempre bajo el prisma de la diversión y alegría que otorgan el hecho de bailar, que cada vez bailamos menos. De hecho, el modo entrenamiento nos sirve de quemagrasa. La música es la de ahora, desde Alexandra Stan a Willow pero hay clásicos de New Kids on the Block, Ok Go o The Chemical Brothers, que se agradecen más.
Start the Party! Save the world:
Llega un juego contenedor de minijuegos básicos para los más pequeños de la casa. Sin mayores pretensiones, y con el detalle de que podrán fijar su propia cara para tunear al personaje elegido, se trata de ir sorteando la sucesión de minijuegos propuestos. Un segundo jugador puede colaborar interactuando con el mando clásico de la PS3. Bastante básico.
Move Mind Benders:
La gimnasia mental no debería pasar de moda, que algo hará o cuando menos entretendrá. Ahora llega un pack de 3x1 con Lemmings, Tumble y Echochrome II bajo la denominación Move Mind Benders para proponer una inmersión en el pasado pero con tecnología actual. Con tanto juego tan bueno en los últimos años, esto debe quedar para los muy fanáticos de los puzles. Y para los más pudientes, formato 3D para verlo como nunca.
Carnival Island:
El concepto de isla está asociado en nuestra cultura a fiesta y diversión aunque en Islandia seguramente no opinen lo mismo. Ahora la feria ya no tiene el esplendor de antaño y es nuestra misión recuperarla para jugar a clásicos como el simple pero adictivo tiro de feria, con la ventaja de que el calibrado del arma no está trucado y hay más opción de llevarnos el peluche.
After Hours Athletes:
Calidad visual impecable, tres opciones para jugones del asunto anglosajón: dardos, bolos y billar americano, el sueño de todo 'golfillo' aunque en el salón de casa y sin pintas que nos terminen por desviar las jugadas. En el pub irlandés Morrigan nos echamos unos dardos, que siempre apetecen. Cuesta (no así a los rivales profesionales de la Inteligencia Artificial del juego) pero se consigue controlar de alguna manera el asunto y tomar el mando Move como si de un dardo real se tratara. En realidad, es tan difícil como lo son los de verdad. ¿O no? En los bolos nos encontramos algo más de compatibilidad con el mando y en el billar americano tenemos la seguridad de saber a qué bola darle.
Medieval Moves:
Un desafío final está pendiente para nuestro guerrero protagonista, el príncipe Rigoberto (Rigomuerto en versión calavera), en la búsqueda de un amuleto, la piedra Portal, en una aventura en primera persona con todos los tópicos típicos de la época medieval. Siempre con un 'look' de cómic retro poco cuidado, seguramente, para los gustos actuales, Medieval Moves mejora a la hora de pasar a la acción, que hay mucha. Blandir la espada, tirar con el arco, otros tipos de lanzadores, golpear a los enemigos... en un juego que requiere convertir el mando Move en una mano implacable para abatir enemigos. Tres modos de dificultad para un título que puede recordar al clásico Medievil de la PSP, pero se queda ahí, en las ganas de volver a usar la portátil de Sony.
Eyepet & Friends:
La mascota más adorable en realidad aumentada ofrece una entrega Move Edition para disfrute de los más pequeños. La bondad que desprenden los 'eyepets' sigue intacta y se amplía a la opción de criar a dos a la vez. Ya sabéis. La cámara os toma junto al 'eyepet' sobre el salón de vuestra casa para hacerle todo tipo de monerías, comenzando por calentar el huevo para que nazca. La familia Eyepet está de enhorabuena en un videojuego que, por una vez, destaca por valores tan en desuso sobre el cariño que el ser humano todavía puede dispensar sin esperar una recompensa material.
Move Fitness:
Arriba, abajo. Uno, dos, uno, dos. Tri, tri, triple. Y así. Brincar en casa empieza a ser una solución para combatir el sobrepeso más barata y cómoda que esos gimnasios de diseño o de barrio a los que no terminamos de ir con la frecuencia deseada para amortizar la mensualidad. Move Fitness parte de una premisa obligatoria, disponer de dos mandos Move, que se advierte. Superado este inconveniente, podremos sudar a gusto y quemar calorías con alguno de los cuatro exigentes entrenadores personales. Tirar a canasta o practicar distintos combos de golpes y movimiento sin parar con tu propia música configurable.