Un título entre el cómic, los disparos y la aventura 'mad maxiana'
IVÁN CASTELLÓ
Status:
Shooter, aventura, FPS y RPG. 2K Games. Ya a la venta (59,99 euros PS3 y Xbox 360; 44,99 euros PC). PEGI 18+
Intro:
Una de las sorpresas, sin duda, de 2009 es este Borderlands que reúne varios géneros en uno sólo: cómic (por encima todo aquí nos sumergimos en un mundo 'mad maxiano' pintado a mano), shooter y aventura. Es su principal mérito, aunar tantas posibilidades en un mismo juego.
Start:
Las primeras impresiones del juego no pueden ser mejores en cuanto arranca. Como que entran ganas hasta de usar la opción de pantalla dividida. Pero vamos al modo un jugador y elegimos entre los cuatro protagonistas al más machote, Brick, el de los "eruptos que huelen a sangre" como nos describe la voz en off. Y nos adentramos a una historia con notables 'deja vús' (Pandora, el nombre del planeta, ya carga; y la ciudad es Fyrestone) pero también sugerentes misiones: perseguimos La Leyenda de la Cámara.
Select:
Y el juego no defrauda, aunque exige habilidad para no caer y caer abatido, aunque gracias al robot del tutorial se hace ameno aprender rápidamente el manejo. Que se consigue, como todo, con persistencia y ganas de ir descubriendo los inhóspitos parajes que nos aguardan, con todo tipo de rivales que abatir y unos animales mordedores a los que a veces no vemos llegar y que nos están devorando los tobillos.
Es un mundo desolado, sí, también, el de Borderlands, en el que la intuición en la búsqueda de información y munición (sí, todo acaba en ón) es esencial para sobrevivir. Algo lento a veces (no hay juego perfecto) y enrevesado (duele repetir escena tras escena si uno 'palma' en el camino), a Borderlands le salvan las mil armas distintas y las opciones de combate, pie en tierra o a bordo de vehículos. También lo engrandecen las partidas multijugador en el modo cooperativo y una historia que ya de por sí atrae. Porque lo apocalíptico tiene su pléyade de seguidores.