regalos
Si os lleváis mal, no tenemos la solución. Pero si vuestra crisis es económica, os damos ideas prácticas para regalaros.
ESTHER ROSADO
Si andáis mal de dinero y no te puedes permitir grandes despilfarros, tienes dos opciones. Te las contamos y tú decides.
Está la posibilidad de ser práctico. Está muy bien porque puede hacer ilusión y a la vez resolver cosas necesarias, pero tienes que tener cuidado. Si tu pareja es muy sensible o te pasas, a lo mejor metes la pata. Es decir, no es lo mismo regalarle a tu chico, loco de los coches, unos neumáticos de perfil bajo de los que se había encaprichado porque ya tenía mal los antiguos, que cambiarle a tu novia los limpiaparabrisas por sorpresa y esperar que salte de alegría.
Es mejor comprar algo que, dentro de la utilidad, le pueda hacer ilusión, como algo de ropa si está escaso o un accesorio que necesite para su ordenador. Procura no caer en adquirir algo que vayáis a usar los dos. Si el microondas está roto tendréis que asumirlo como un gasto necesario, no aprovechar la situación para solucionar un regalo.
También está la opción del capricho frustrado, es decir, comprarle algo de lo que se ha privado hace poco porque "no está la situación para gastar en tonterías". Puede ser cualquier cosa, desde lo más simple hasta lo más caro, todo depende del nivel al que llegue vuestra crisis particular: una colonia si se le ha gastado pero ha decidido "tirar con otra" que tiene pero le gusta menos, una camiseta que vio en un escaparate pero que le pareció muy cara, un móvil nuevo aunque el suyo aún no está del todo mal... Por cierto, si te decantas por esto último, ten en cuenta que si sois del mismo operador puedes utilizar tus puntos y hacerle un regalo muy bueno por muy poco.
El caso es escuchar un poco al otro, saber qué le va a hacer ilusión, y luego ¡decidir!