Tu guía de regalos
Si estás harta de hacerle regalos y que se te quede mirando con cara de póquer, lee nuestras recomendaciones antes de decidirte por el siguiente.
ESTHER ROSADO
27/07/2008
- No te pases de romántica. Una foto enmarcada de vosotros dos el día que os conocisteis le puede hacer gracia, pero enseguida mirará detrás de ti a ver dónde tienes escondido el regalo de verdad.
- No le hagas pasar vergüenza. A lo mejor a ti te hace ilusión que te llegue un ramo de flores al trabajo o sueñas con el momento en que se arrodille delante de todo el restaurante y te entregue un anillo (o a lo mejor no, no queremos generalizar...) pero te aseguramos, sin temor a equivocarnos, que unos mariachis en la puerta de su oficina o la tuna en el bar donde se reúne con sus amigos le harán pasar el peor rato de su vida.
- Piensa en él. Si quieres proponerle que hagáis algo juntos, preocúpate de que le guste. Si su pasión es el rugby no hace falta que te tragues un partido (aunque sería un detalle que seguro que valoraría), pero no abuses y por mucho que te encanten procura no invitarle a un musical si siempre comenta que no le gustan nada.
- No intentes cambiarle. Si no te gustan sus camisetas raídas de la suerte prueba con otra del mismo estilo pero nueva. Si te decantas por una camisa de seda y una corbata no te enfades cuando te pregunte si tenéis alguna boda dentro de poco.
- No te aproveches. Si hace un mes que quieres que te cuelgue unos cuadros y ni siquiera tiene taladradora, es porque no es un manitas ni tiene intención de serlo. Asúmelo, es un tópico que eso le tenga que gustar a todos los hombres. Así que id juntos cuando queráis y compráis una, pero no lo utilices como regalo si no quieres que en tu cumpleaños aparezca con un precioso juego de sartenes antiadherentes.
- Fíjate en su cara cuando abra el regalo. Si primero parece sorprendido, luego pone cara de no entender nada y por último te mira forzando una sonrisa y balbucea algo así como: "Anda... pues qué bien, me viene fenomenal para... sí sí, claro que me gusta..." ¡sé rápida! Dile que no te importa que vayáis a cambiarlo, que de hecho ya sabías que podía no gustarle. Y sobre todo, sé sincera en esto. Si le acompañas con cara de ajo y reprochándole que lo compraste con toda tu ilusión, no volverá a ser sincero cuando prefiera cambiarlo, y volverás al mismo punto.
Pero si no quieres romperte la cabeza, ya sabes que en nuestra página encontrarás un montón de opciones con las que acertar de pleno.