Tu guía de regalos
Nos rompemos la cabeza y acabamos decidiéndonos por regalos caros y sofisticados, pero a veces lo que más ilusión les hace a los niños son las cosas más simples.
ESTHER ROSADO
28/07/2008
Quieren la consola de última generación, videojuegos, bicicletas... pero acaban cansándose de todo, y al final con lo que de verdad juegan es con las cosas sencillas, sobre todo si pueden usarlas al aire libre y con amigos.
En verano tienes una buena oportunidad de hacer regalos baratos y con los que van a disfrutar: todos aquellos juguetes que pueden utilizar en la playa. Así, además de estar entretenidos, harán ejercicio. Los niños son pequeños e incansables atletas que necesitan descargar toda la energía que tienen.
Los flotadores de toda la vida, por ejemplo, son una de las cosas más divertidas para los que ya saben nadar, sobre todo porque normalmente no se los compran a ellos y tienen que conformarse con usar, cuando se lo prestan, el de niños más pequeños. Se pueden meter dentro (que para eso están) pero seguro que les encuentran muchas más utilidades: hacer carreras, atravesarlos saltando...
Un clásico que no puede faltar y que siempre les hace ilusión es la colchoneta. Las hay de mil formas: sillones, coches, animales... pero hasta la más simple les asegura muchas horas de diversión cogiendo olas o usándola como tabla de surf. Este regalo, además de ser barato, tiene dos grandes ventajas: por un lado, les cansa, lo que asegura a sus padres un buen descanso por la noche. Y además, los adultos siempre pueden pedírsela prestada para echar una relajante cabezadita al sol, disfrutando del vaivén del agua.
Otro imprescindible son las palas. Nos permiten compartir tiempo con ellos porque es un juego sencillo que puede practicar cualquiera, y además así desentumecemos los músculos que el resto del año se ejercitan tan poco. En época de Olimpiadas, no podemos limitarnos a ver a los demás hacer deporte por la tele! Además ahora existen palas personalizadas, con el dibujo que elijamos, con las que podemos sorprender incluso a amigos más creciditos.
Las pelotas inflables parecen algo demasiado simple, pero lo tienen todo: son baratas, se inflan sin esfuerzo y no ocupan nada una vez vacías. Como sirven tanto para jugar en la arena al fútbol o al volley como para pasarla dentro del agua (a e i o u, 1X2, etc) o jugar a flotar encima, será el objeto más disputado del verano.
Pero si no hemos logrado convencerte y para ti las Olimpiadas sólo son una excusa para tomarte una cervecita y un pincho frente al televisor del chiringuito, siempre puedes usar la colchoneta para tumbarte al sol, las palas para que no se vuele la toalla, el flotador de almohada y la pelota para apoyar los pies. Y al que te niegue que eres todo un atleta, no tienes más que recordarle que, al fin y al cabo, el ajedrez también es un deporte!