Tu guía de regalos
No hay por qué limitarse a un fin de semana romántico o unos días en una casa rural. Te proponemos que le regales un viaje al fondo del mar.
ESTHER ROSADO
17/07/2008
Si este verano tenéis pensado visitar algún sitio de playa, lo tienes muy fácil para hacerle un regalo fuera de lo común con el que seguro que consigues sorprenderle.
En casi todas las ciudades con mar existen centros de buceo en los que puedes elegir entre diferentes opciones: si tienes dudas de si le gustará o le dará miedo, te aconsejamos que empieces por contratar un "bautismo", es decir, una inmersión de pocos metros y corta duración que no necesita más que unas breves indicaciones sobre seguridad y además es bastante barato. Si sale del agua emocionado, siempre puedes regalarle más adelante un curso.
Si tienes claro que lo va a disfrutar, es mejor que optes directamente por regalarle el curso completo de iniciación. En este caso también hay varias formas de hacerlo. Si vais bastantes días y tú también te vas a animar a hacerlo, o puedes hacer tus propios planes, puede tomar allí las clases teóricas, y así irá conociendo a la gente con la que luego se sumergirá. Pero si no te apetece quedarte solo mientras le explican la teoría, puede estudiarlo por su cuenta y examinarse en su ciudad. Así al llegar a vuestro destino sólo le quedará por aprender la parte práctica, que la puede dejar resuelta en un par de mañanas, y después... ¡a sumergirse!
Puedes encontrar infinidad de centros en los que contratarlo de esta forma, sobre todo por Levante. Esta es una zona idónea para empezar a practicar este apasionante deporte, por sus aguas tranquilas y sus variados paisajes subacuáticos.
Si ya ha buceado más veces y quieres regalarle un curso más avanzado, o simplemente las inmersiones, lo mejor es que elijas un sitio en el que no haya estado. Cualquiera servirá, porque en todas nuestras costas hay lugares llamativos, ya sea por la variedad de la fauna, por las cuevas o por los pecios (barcos hundidos).
Pero si quieres maravillarle y tienes pensado acercarte este verano por Canarias, te recomendamos, sin lugar a dudas, la isla de El Hierro. Allí no encontrarás playas porque termina en acantilados, como si la hubieran cortado. Por ello, a pocos metros de la orilla hay profundidades que en otros sitios habría que buscar en alta mar. Además, por ser una isla volcánica los fondos no tienen arena, y eso hace que el agua nunca esté turbia y se puedan llegar a ver ¡hasta 50 metros de profundidad!
La mejor para sumergirse es la zona de La Restinga, donde hay decenas de centros de buceo. Por experiencia te podemos recomendar uno: buceolarestinga.com. Allí puedes contratar inmersiones sueltas, paquetes de varias, cursos... Si tú no quieres bucear pero te apetece relajarte y olvidarte del estrés mientras él o ella hace sus inmersiones, no encontrarás un sitio igual: buena comida, gente amable y mucha, pero mucha tranquilidad.
Si te apetece saber más sobre la isla, en nuestra sección "Románticos" tienes una propuesta de viaje al Hierro en la que te recomendamos sitios donde dormir, comer, etc.
Y si tiene suerte, en una de las inmersiones quizá se encuentre con Pancho, el enorme mero amigo de los buceadores, que se acerca a ellos y se deja acariciar como si fuera un caniche. Es tan famoso en la zona que algunos restaurantes, al enterarse de que ha estado a punto de ser capturado varias veces, han dejado de servir mero para disuadir a los furtivos de intentar pescarlo.
En definitiva, decidas la zona que decidas, este puede ser un regalo inolvidable.