regalos
La mejor época del año para comprar regalos.
ESTHER ROSADO
Solemos entender las rebajas como el momento para renovar nuestro vestuario, pero puede ser mucho más que eso. Ya que tenemos el bolsillo preparado para un nuevo gasto, a pesar de la temida cuesta de enero, podemos aprovechar para ahorrar bastante dinero si planificamos nuestras compras futuras, y esto incluye los regalos.
En estas fechas, piensa si próximamente tienes algún evento que quieras celebrar regalando: San Valentín, un cumpleaños, un aniversario... Si es así, aprovecha! Los precios vuelven a subir de aquí a un mes, y ya que antes o después vas a gastar, mejor si puede ser un poco menos haciéndolo ahora. Además, te quitarás de encima preocupaciones de última hora cuando llegue el momento.
No sólo la ropa baja de precio: joyería y bisutería (importante de cara al día de los enamorados), cocina y menaje, muebles, electrónica... Piensa en las necesidades o deseos de aquel a quien quieras regalar y busca ahora algo que le haga ilusión, porque seguro que lo encontrarás a un precio mucho más ventajoso.
También es momento de plantearse los gastos extras que pensamos hacer en casa y aprovechar a solucionar regalos, matando dos pájaros de un tiro. Si por ejemplo estáis pensando en comprar una tele de plasma para el salón, seguro que tu marido estará encantado de recibirlo como regalo que aúne vuestro aniversario, el día de los enamorados y si me apuras su cumpleaños. O si tus hijos comparten habitación o sala de estudio y necesitan un ordenador nuevo, serán felices de que agrupes sus sorpresas de cumple y aparezcas un mes antes con el aparato en cuestión, que además te habrá salido bastante más barato. O si prefieres, puedes dejarlo guardado y dárselo en la fecha que sea.
Lo importante es sacar el máximo partido posible a estas fechas, en las que todo el mundo se lanza como loco a por zapatos, bolsos y pantalones, comprando en realidad más de lo necesario, y sin pensar que hay otros artículos que pueden hacer la misma ilusión o más, no solo a nosotros, sino a familiares y amigos. Y a qué precios!