Identificación y características técnicas
HERMÓGENES GIL
Las llantas de aleación son un elemento imprescindible para llevar a cabo una óptima personalización. - Foto: HERMÓGENES GIL
1, Llanta propiamente dicha. 2, pared de la llanta. 3, cavidad inferior. 4, orificios de ventilación. 5, orificios de asiento cónico para los tornillos de sujeción. - Foto: HERMÓGENES GIL
1, Anchura de la llanta. 2, medida o altura del borde de la llanta. 3, zona de base hundida de la llanta. 4, diámetro de la llanta. 5, cota del diametro del círculo de los tornillos de sujeción de la rueda. - Foto: HERMÓGENES GIL
Distancia de desplazamiento entre el centro de la llanta y el cubo de la rueda (ET). - Foto: HERMÓGENES GIL
En primer lugar conviene distinguir entre las llantas de acero y las de aleación. Las de acero son las que suelen presentarse bajo un aspecto austero, poco elegante y pintadas en negro. Son las que recurren a los tapacubos para tapar su aspecto industrial. Las de aleación ligera son las que se presentan brillantes, normalmente en tonos grises aunque también las hay de colores y, por norma general, más abiertas que las de acero y con diseños en los que predominan los brazos. Este aspecto, además de deportivo, proporciona más respiración a los discos y pastillas de frenado traduciéndose ello en una mayor resistencia a la fatiga.
Las llantas de aleación (normalmente de aluminio y a veces de silicio o magnesio) suelen ser más ligeras y resistentes que las de acero aunque, cuidado con las que se ofrecen a precios irrisorios, ya que puede ser que la aleación sea de mala calidad y tengamos sorpresas desagradables en cuanto a resistencia (al pasar un agujero en la calzada) o imagen (que pierdan brillo o se deterioren). A la hora de limpiarlas también deberemos utilizar productos específicos de contrastada calidad.
El diseño en las llantas es un factor muy importante, ya que además de su función mecánica, para lo que se requiere una determinada resistencia de los materiales, cumplen también una función estética. Además, deben estar pensadas para crear con su giro una corriente de aire hacia los frenos y ayudar así a su ventilación.
También debes de saber que puedes cambiar las llantas de tu automóvil siempre que sus dimensiones no superen un 10% las marcadas por el fabricante.
En cuanto al tamaño de las llantas, se ha determinado un sistema internacional de identificación. Las cotas se suelen dar en pulgadas, en este sentido debemos saber que cada pulgada equivale a 2,5 cm.
Las llantas llevan impresas una inscripción tipo 6 J x 15 H 26. Si lo descodificamos:
- El 6 se refiere a la anchura interior expresada en pulgadas, la anchura de un talón al otro de la llanta mientras que el 15 es el diámetro.
- La letra J designa una forma específica del borde de la llanta, la pestaña en forma de J es la más habitual en los turismos.
- La H indica la forma del resalte antidesllantado, redondeado en el lado exterior y normal en el lado interior.
- Finalmente, el número 26 informa sobre el bombeo de la rueda, la distancia entre el plano medio de la llanta y el plano de fijación de ésta al buje. Sobre este último valor, apuntar que con medidas y proporciones establecidas, una llanta se desplaza hacia fuera al disminuir el bombeo; así, si la llanta de serie es una 30 y se sustituye por una 25, se obtiene una ampliación ventajosa de la vía.
A continuación ponemos otro ejemplo de inscripción que podéis encontrar a la hora de identificar unas llantas: 15 5.5 PCD4 x 100 ET35 C60.
- El numero 15 nos indica el diámetro exterior de la llanta, expresado en pulgadas. Los tamaños estándar van desde las 10 a las 19 pulgadas.
- El 5.5 especifica el ancho de la llanta en pulgadas. Los tamaños estándar van de 3,5 a 7,0 en intervalos de media pulgada.
- Las letras PC indican el número de tornillos que lleva y el diámetro del agujero.
- ET significa la compensación de la llanta, es decir, lo que sobresale respecto al eje donde se colocan los tornillos. Puede ser positivo, negativo o cero.
- Finalmente la C indica en milímetros el diámetro del centro del buje.
Otro aspecto que no se debe pasar por alto a la hora de adquirir una llanta es el diámetro entre centros de agujeros. Los cuatro o cinco agujeros que sirven para fijar la llanta se disponen en forma circular. La llanta debe concordar obligatoriamente con el diámetro entre centros de agujeros del soporte punta de eje.
Puedes buscar las equivalencias de las llantas pinchando aquí.