El objetivo, personificar el automóvil sin menoscabo de la efectividad ni de la seguridad
HERMÓGENES GIL
Para dar espectacularidad al automóvil, el aficionado tuning puede sustituir los brazos de las escobillas limpiaparabrisas e instalar escobillas espectaculares pintadas de colores agresivos que muchas veces se presentan con pequeños alerones con el objetivo de aportar deportividad al conjunto.
Como siempre, el objetivo debe ser personificar el automóvil sin menoscabo de la efectividad ni de la seguridad. En este sentido, la evolución de las escobillas sigue otra tendencia completamente divergente, la de ir eliminando las partes metálicas. Buen ejemplo son los últimos lanzamientos de firmas como Valeo, Bosch o SWF, unas escobillas que prescinden de estructura metálica a excepción del enganche con el brazo.
Esta configuración aporta una mejor integración de la escobilla en el cristal que se traduce en varias ventajas:
Barrido más uniforme: a mayor integración, mayor presión sobre el cristal y desde todos los puntos de la lámina.
Menos ruido: la ausencia de metal puede reducir hasta en 3 decibelios el ruido.
Mayor eficacia aerodinámica: un diseño más ultraplano y la introducción de un spoiler integrado reducen el efecto de levantamiento de la escobilla al circular a altas velocidades.
Mayor resistencia a las temperaturas extremas: al predominar el caucho y tener el metal una presencia testimonial, éste último no se puede congelar ante el frío ni quemar al estar expuesto al sol de verano. La estructura, por tanto, se ve menos afectada por el calor o frío intensos.
A todas estas ventajas conviene añadir la mayor ligereza del sistema, que potencia todas las virtudes mencionadas.
Limpiaparabrisas Bosch, Limpiaparabrisas Valeo, Limpiaparabrisas SWF.