motos
Las dimensiones y agilidad de una moto la convierten en la opción más práctica para desplazarse en nuestras ciudades, siempre y cuando sepamos sacarle partido y alejarnos de los peligros que entraña su conducción
DAVID ASENJO - Director de Assen Bike School
Circulación
Las dimensiones y agilidad de una moto la convierten en la opción más práctica para desplazarse en nuestras ciudades, siempre y cuando sepamos sacarle partido y alejarnos de los peligros que entraña su conducción.
Carriles
Los motoristas debemos explotar las características de las vías urbanas por las que circulamos, contando con las ventajas que nos da nuestro vehículo.
A la hora de posicionarnos dentro de la vía, primero observaremos con cuantos carriles contamos y nos situaremos con la mayor anticipación, marcando correctamente nuestra maniobra, en el que más se adecúe a nuestro destino. Siempre que vayamos por un carril despejado y el tráfico nos lo permita, será más seguro circular por el centro. Así evitaremos peligrosas sorpresas por la inesperada incorporación de otro conductor desde accesos laterales o incluso, será más fácil evitar a los peatones despistados que aparezcan ante nosotros desde cualquier punto de la acera.
Ante un cruce o intersección, aunque tengamos prioridad de paso, reduciremos la velocidad y agudizaremos nuestra atención.
Incorporación a nuestro carril desde calle de sentido único: debemos situarnos al lado más opuesto de la incorporación. Así aumentaremos lo más posible la distancia de seguridad con respecto al vehículo que se incorpora y minimizaremos riesgos en caso de frenada brusca, además, el otro conductor nos verá con mayor antelación y claridad.
Incorporación a nuestro carril desde calle de varias direcciones: circularemos por la derecha porque los primeros vehículos que pueden sorprendernos son los que para tomar la salida, podrían cruzarse desde nuestra izquierda.