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Tiene en su carta de versiones una con un potente motor de gasolina con 185 CV que además se combina con un cambio S-Tronic de siete velocidades. Un juguete caro
Iván Solera de la web de coches mascoche.net
Exteriormente el Audi A1 ya demuestra su calidad de acabados y sus dimensiones compactas unidas a la imagen de la marca dejan claro que no se trata de un urbano cualquiera. Si a esto le sumas que nuestra unidad cuenta con unas generosas llantas, el arco superior y los retrovisores en aluminio cepillado, consigue un toque deportivo muy atractivo.
El salpicadero del Audi A1 sigue la línea de diseño de sus hermanos mayores, con cierta sobriedad, calidad y ergonomía. Encontramos más aluminio repartido por el interior (o símil) en molduras y mandos. La postura de conducción es típica de Audi, con una banqueta que puede bajarse bastante, altura libre para conductores altos y amplias regulaciones. Los mandos están allí donde vas a buscarlos, no sé si es por la costumbre y/o cantidad de modelos que tiene el Grupo VAG (Volkswagen, Audi, Seat y Skoda) pero me parece de lo más natural y fácil.
Las dos plazas traseras tienen espacio suficiente para las rodillas (mido 1,85 y me sobran tres centímetros), aunque la cabeza me toca contra el techo. El maletero tiene una capacidad de 270 litros, más de lo que se espera de un urbano, aunque hay que decir que el A1 parece más pequeño de lo que es, roza los cuatro metros de largo.
Además de una larga lista de equipamiento de seguridad, nuestro A1 equipa de serie asistente para salida en pendientes (Hill Holder), un completo ordenador de a bordo, climatizador, sensor de lluvia y luces, equipo de sonido con pantalla de 6,5 pulgadas, lector de tarjetas SD, entrada AUX.... Vamos, que su equipamiento no tiene nada que envidiar al de modelos de categorías superiores.
Esta versión del Audi A1 aloja en su vano motor un propulsor de 1.4 litros de gasolina, turboalimentado y con compresor volumétrico, una combinación que consigue una respuesta contundente desde bajas vueltas y que se mantiene en toda la banda de revoluciones. Su potencia máxima es de 185 CV y su peso en vacío es de 1.265 kilos. No está mal ¿eh? Este motor se combina únicamente con una caja de cambios de doble embrague y siete velocidades S-Tronic con levas en el volante.
El resultado es un coche que "va como un tiro", acelera con ganas (de 0 a 100 en 6,9 segundos), recupera como hace muy pocos años era impensable para un motor de gasolina y alcanza una velocidad máxima de 227 Km/h. Hay más, el consumo medio homologado es de sólo 5,9 litros a los cien kilómetros. Nuestra cifra en condiciones reales llega a los 7,5 litros, que sigue siendo una cifra muy baja para sus prestaciones.
¿Quieres saber cómo va este Audi? Lee el resto de la prueba del Audi A1 1.4 TFSI en Mascoche.net