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Al mal tiempo, buena conducción: anticiparse al peligro y adaptar la velocidad a las condiciones de la vía son las principales claves para enfrentarse al mal tiempo al volante.
Bárbara Maregil
Consejos para poner las cadenas en el coche - Vídeo: Paco Costas (Escuela de Conducción CEA)
Extremar las precauciones con lluvia, nieve o niebla. Es el consejo que oímos a diario cuando tenemos que salir a las carreteras cuando las circunstancias meteorológicas no acompañan. Y es que para evitar tener un percance por culpa del mal tiempo hay una regla de oro que no puede fallar: anticiparse al peligro.
Tu automóvil a punto
Lo primero que hay que asegurar es un correcto mantenimiento del vehículo, así como los elementos necesarios para casos de avería (triángulos, chalecos reflectantes, herramientas, lámparas de recambio, etc).
También es recomendable que antes de salir a la carretera planees tu ruta con suficiente antelación, consultando el estado del tráfico y los pronósticos meteorológicos, todo ello puede ayudarte a elegir el mejor momento para iniciar la marcha.
Si el tiempo no acompaña...
Para empezar, lo más importante es prestar especial atención durante la conducción, adecuar la velocidad al estado del firme y llevar el depósito con combustible suficiente por nos encontramos con un atasco imprevisto.
En caso de lluvia, hay que tener en cuenta la posible formación de grandes concentraciones de agua en la calzada. Este exceso de agua, la falta de drenaje en la vía y el exceso de velocidad, puede provocar el fenómeno del 'acuaplaning', o pérdida del control y la tracción del vehículo. Si esto ocurre, lo mejor es levantar el pie del acelerador suavemente (sin frenar con el pedal) y mantener firme el volante.
Además, cuando la carretera está mojada, los coches que circulan delante pueden salpicar con una lluvia fina y sucia denominada 'efecto spray', que aumenta con los adelantamientos en los vehículos pesados. Si es posible, evita esta situación, y si no hay otra opción, realiza la maniobra con los limpiaparabrisas a máxima velocidad. Revisa bien las escobillas, ya que en si están en mal estado, no conseguirás una correcta visibilidad.
Con lluvia o frío también suelen empañarse los cristales. En estos casos es recomendable eliminar el vaho mediante la ventilación interna (mejor con aire acondicionado caliente dirigido directamente a la luneta delantera).
En una situación de nieve, es aconsejable utilizar cadenas en las ruedas motrices para circular. También hay que tener cuidado con la altura de los bajos del vehículo y las posibles irregularidades del terreno que permanecen ocultas bajo la nieve. En caso de no poder continuar la marcha, llama a los servicios de emergencia y mantén el coche en marcha con la calefacción encendida. No aparques nunca en zonas reservadas para el paso de los quitanieves, ni de los servicios de emergencia.
Si aparecen placas de hielo, ante todo no frenes, sobre todo si el vehículo no equipa un sistema antibloqueo de frenos. Conduce con suavidad, ya que se puede producir un sobreviraje (bloqueo de ruedas traseras) o un subviraje (deslizan las ruedas delanteras). Si tu vehículo tiene ABS, el sistema actuará de forma que la pérdida de control será menor.
La niebla no sólo provoca pérdida de visibilidad, también humedece la calzada. Por ello, vigila la velocidad, ya que se pueden provocar situaciones inesperadas. Tan importante es ver como ser visto: utiliza el alumbrado de cruce, así como los antinieblas delanteros y traseros.
Si aparece el cansancio...
Por último, recuerda que la fatiga puede aparecer por la sobrecarga de atención por conducir bajo condiciones climatológicas adversas, resultando especialmente peligrosa en los tramos finales del recorrido.
Descansa cada dos horas o cada 200 kilómetros un mínimo de quince minutos, dando un pequeño paseo. No bebas alcohol ni tomes comidas copiosas o alimentos flatulentos o salados para evitar molestias estomacales. Y recuerda que el café no evita el cansancio, tan solo lo encubre.
Conducción nocturna
Conducir por la noche es tres veces más peligroso que durante el día. Y es que además de la visibilidad reducida hay otros muchos factores que incrementan el riesgo de accidente, como la posibilidad de encontrar conductores ebrios, sobre todo en vísperas de festivos, que pueden perder el control del vehículo, invadir inesperadamente otro carril o circular con exceso de velocidad.
Otro peligro es la posibilidad de deslumbrar o ser deslumbrados con las luces del vehículo. Si circulamos con las luces largas por falta de visibilidad en la vía, es aconsejable cambiarlas a las de cruce cuando nos aproximemos a una curva sin visibilidad, para descubrir el resplandor de otro coche que se acerque de frente.
También tenemos que tener especial precaución al conducir de noche en zonas rurales o en bosques donde hay ganado o animales que pueden cruzar de repente la calzada, ya que en rectas a cierta velocidad este tipo de accidentes pueden ser muy graves.
Más información sobre conducción con mal tiempo en el vídeo de la campaña especial de la DGT .
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6. 13/08/2010 El buen conductor
Su articulo me parece muy interesante, sin embargo creo que le faltan algunos detalles.Que recomendaciones dan para manejar con trafico congestionadoComo manejar para evitar accidentes sin que haya mal clima....Esta página te da muchos consejos sobre como evitar accidentes...http://manualdelbuenconductor.wordpress.com/
5. 26/02/2010 Para Rafa
Montar en moto con mal tiempo: http://www.parasaber.com/motor/motos/conduccion-segura/articulo/montar-moto-invierno-consejos-conducir-evitar-accidentes/39713/
4. 08/01/2010 pepe
¿Y los tractores?
3. 08/01/2010 pepe
¿Y las bicicletas?
2. 08/01/2010 pepe
¿Y los camiones?
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