Tu guía de comprar coche
En enero llegará al mercado el sustituto del Vectra, que crece en tamaño, calidad e imagen emocional. Marcará la senda de los futuros modelos Opel.
Carlos Miquel
02/09/2008
La obsesión de los diseñadores de las marcas es lograr un vehículo emocional. En el caso de Opel esa búsqueda es aún mayor, porque los Astra y Vectra son coches que no entran por los ojos. Su interior de mazacote y su línea clásica son un freno a muchos compradores, pese a sus enormes virtudes. La division europea de General Motors pega un puñetazo en la mesa con el nuevo Insignia.
Su diseño destaca por lo afilado de su frontal, las nervaduras propias de un coupé junto a las ruedas delanteras y su trasera de formas bulbosas. Dentro opta por las líneas curvas que envuelven a conductor y acompañante como si de un deportivo se tratara. Es sensiblemente más grande y habitable que su predecesor, mide 4,83m, y estrena cuatro nuevos motores diésel de dos litros y potencias de 110, 130 y 160 CV. En gasolina, los propulsores son los conocidos 1.6 de 115 CV, 1.8 de 140, 2.0 turbo de 220 CV y, como único seis cilindros turbo y tope de gama el 2.8 V6 de 260 CV. Este último tendrá tracción total con el extendido sistema Haldex, que reparte la potencia entre el tren delantero y trasero en función de las condiciones de adherencia.
Dinámicamente el Insignia, que estará disponible en carrocería de cuatro y cinco puertas y familiar (Sports Tourer), destaca por la suspensión posterior multibrazo de última generación y la mejora del confort con el uso de nuevos anclajes que aislan más el habitáculo. Existen tres configuraciones de suspensión, la estándar, más confortable, la de las versiones Sport, más dura y la opcional Flexi Ride (excepto en el tope de gama, en el que es de serie). Se trata de una suspensión electrónica con tres posiciones, confort, estándar o deportiva. A falta de poder probarlo, con una distancia entre ejes de 2,717 y unas vías muy anchas, el agarre debe ser excepcional. Entre los refinamientos de equipamiento destaca su nuevo sistema de iluminación adaptativa sobre los faros bixenon, con nueve posiciones distintas en función de las necesidades. El sistema es opcional. También estrena luz diurna con luces LED, más eficaz que la convencional.
En resumen, el Insignia marcará el diseño de los futuros modelos Opel y nace con suficientes argumentos como convertirse en una referencia de la categoría y atacar el dominio de Ford Mondeo y Renault Laguna entre las marcas generalistas. Dispone de cuatro tipos de equipamiento, Essentia, Edition, Sport y Cosmo. Se trata de emocionar, de atraer y de captar a nuevos clientes...