Tu guía de comprar coche
Opel apuesta decididamente en el segmento de los monovolumenes, en constante crecimiento en el mercado europeo. A su exitosa gama Zafira y Meriva añade una renovada versión del Agila.
David Nafría
25/02/2008
Un minimonovolumen que ha sufrido un cambio radical. Líneas muy atractivas, un aprovechamiento del espacio ejemplar y motorizaciones económicas para un coche dispuesto a triunfar entre un público femenino y urbano.
Esta nueva versión del Opel Agila representa un fantástico avance respecto al modelo anterior, sobretodo a nivel visual. Como ya sucedió con el modelo anterior el modelo es compartido con Suzuki. Pero esta vez el diseño exterior es uno de los puntos a favor del coche. Sin renunciar a las formas cuadradas (recordemos que es un monovolumen y que el diseño siempre estará supeditado al espacio interior) consiguen darle un aire divertido, con grandes faros delanteros y una original parte trasera.
En el interior la marca asegura capacidad para cinco personas, aunque las cifras de maletero no son espectaculares, sólo 225 litros. Algo lógico teniendo en cuenta el tamaño del vehículo. Los asientos son abatibles por partes (60/40) de modo opcional dejando una superficie de carga totalmente plana. El diseño del salpicadero es original y desenfadado, muy en la línea del diseño exterior del vehículo.
En cuanto a motorizaciones la oferta es reducida, pero muy funcional. Dos opciones en gasolina: un 1.0 de 3 cilindros y 65 CV y un 1.2 de 86 CV que ofrece la opción de cambio Easy-tronic (manual pilotado), muy práctico en conducción urbana.
El motor diesel es el conocido 1.3 CDTI que tan brillante resultado está dando en las marcas que lo incorporan. Con 75 CV su comportamiento en carretera es bueno y los consumos ajustados. No se ofrece, por ahora, con posibilidad de cambio automático. Este motor tiene una emisiones homologadas de 120 g/km. Justo en el límite de ahorrarse en impuesto de matriculación en España, lo que, de entrada, le sitúa con un precio más competitivo que sus hermanos de gasolina.
A nivel dinámico las suspensiones delanteras son de tipo MacPherson, mientras que en la parte trasera recurre a barras de torsión. Es de suponer que, siguiendo la tendencia de otros modelos de la marca, como son el Corsa o el Meriva, se prime más el confort que la deportividad. En ambos casos el comportamiento es más que correcto, aunque, también en ambos casos, el tacto de la dirección (demasiado "eléctrica") no transmite excesiva sensación de control al conductor.
En el momento de su lanzamiento existen dos niveles de acabados Essentia y Enjoy. El acabado Essentia, siguiendo la tendencia de otros modelos de la marca (y que no compartimos en absoluto) no lleva "nada". Ni elevalunas delantero, ni aire acondicionado, ni radio, ni cuentarrevoluciones, ni volante regulable,... Deberían prohibir la versiones de "anuncio" que sólo sirven para eso: "Opel Agila, desde X euros..." La versión Enjoy ya viene correctamente equipada, dejando el ESP y los airbag de cortina como opcional. En su versión diesel, correctamente equipada, el precio final es competitivo (ver versión recomendada).
Sin duda un gran paso adelante. Su nuevo diseño no creará tantas objeciones como en el modelo anterior y la practicidad de este tipo de vehículos es muy superior al clásico coche urbano pequeño de 3 puertas y 4 plazas.
Versión recomendada:
Opel Agila 1.3 CDTI 75 CV Enjoy
Opciones: Pintura metalizada, ESP, airbag de cortina, Style Pack (volante de cuero, llantas de aleación y cristales traseros tintados).
Precio: 14.900 euros (fuente: prensa Opel España)