Tu guía de meteorología
Si en una región llueve menos del 60% de lo normal durante dos años consecutivos, se puede hablar de sequía meteorológica. En España es bastante común y recurrente.
JORDI CARBÓ FARGELL
06/02/2008
Distintos tipos de sequía
La sequía es un fenómeno hidrológico extremo que puede definirse como una disminución temporal e importante de los recursos hídricos durante un período prolongado y que afecta a un área extensa con consecuencias socioeconómicas negativas. Así, podemos hablar de cuatro tipos distintos de sequía:
Sequía meteorológica
Según la Organización Meteorológica Mundial (WPC, 1986), se dice que hay sequía en una región si la precipitación anual es inferior al 60% de la normal durante más de dos años consecutivos en más de 50% de la superficie de esa región.
Sequía agrícola
Cuando estamos en un periodo de sequía meteorológica, se reduce significativamente la cantidad de agua en el suelo, disminuyendo también la disponibilidad de agua que pueda satisfacer las necesidades de crecimiento de un cultivo. En este momento podemos hablar de sequía agrícola. Las actividades agrícolas son las que más y primero notan la ausencia de precipitaciones.
Sequía hidrológica
Cuando la sequía meteorológica se manifiesta, disminuye la cantidad de agua que circula por los ríos y la que hay acumulada en embases y pantanos. También disminuyen las aguas subterráneas, que son las que abastecen los pozos naturales. Esto puede acentuar las consecuencias de la sequía agrícola.
Sequía socioeconómica
Cuando la ausencia de agua afecta a las personas y a las actividades económicas. Las afectaciones pueden ser por restricciones de agua para uso doméstico o un aumento de precio de los productos agrícolas.
La pertinaz sequía
Estos tipos de sequía tienen una secuencia temporal. Primero aparece la sequía meteorológica, la ausencia de lluvia va secando el suelo dando lugar a la sequía agrícola. Esta puede atenuarse con las reservas de agua, pero si la sequía persiste y los ríos disminuyen su caudal, se manifiesta la sequía hidrológica, que si persiste derivará en la sequía socioeconómica.
En España, la sequía es una situación recurrente, propia de nuestro clima, de manera que se estima que una situación de sequía se puede repetir cada diez años. Cada periodo de sequía se puede alargar entre 3 y 5 años.