Tu guía de meteorología
Las temperaturas del 19 de noviembre de 2007 evidencian que el manto polar ha dejado a toda España por debajo de los cero grados, sin nieve (salvo en Mallorca y Pirineos) y en breve: con lluvias abundantes
Jordi Carbó
19/11/2007
El frío llegó con puntualidad y con la contundencia que las predicciones anunciaban. Hay que destacar que en muchos observatorios se han batido récords de temperatura desde que hay registros en la estación. Lugo, Parayas (Santander), Salamanca, Burgos, Cuenca y otras muchas poblaciones han vapuleado los registros más bajos que se tenía constancia.
La 'isla urbana' de calor frena en descenso en las grandes ciudades.
En muchas ciudades, como Madrid o Barcelona, las temperaturas mínimas han variado mucho dependiendo del Barrio. En Barcelona la mínima llegó hasta los -3,5 ºC en Vallvidrera, en plena Sierra de Collserola. En otros Barrios también llegó a helar, pero más débilmente. En el centro de la ciudad las temperaturas apenas bajaron de los +5 ºC. Madrid también ha registrado datos muy diversos. En el centro apenas se bajo de los 0 ºC, mientras en la Ciudad Universitaria se acercaron a los -6 ºC. Estas diferencias son provocadas por lo que se conoce como la Isla Urbana de Calor, fenómeno causado por las edificaciones y el asfalto de las ciudades, que retienen el mucho el calor.
Mucho frío, pero poca nieve.
Las bajas temperaturas de los últimos días no han ido acompañadas de grandes nevadas, ni mucho menos. Únicamente en la Cordillera Cantábrica, en los Pirineos, sistema Ibérico y en la Serra de Tramuntana de Mallorca, la nieve ha caído de manera significativa, entre 10 y 20 cm., en especial en las laderas norte de estas montañas. De hecho es habitual que cuando viene tanto frío, nieve poco, es una cuestión de física. El aire frío puede retener menos vapor de agua. Esto explica, por ejemplo, porqué el clima polar es de los más secos del planeta.