Las garrapatas son ectoparásitos: aquellos que desarrollan su vida en la superficie del hospedador.
CARLOS RODRÍGUEZ
Forman parte de un grupo de parásitos externos, acompañados por los ácaros: los arácnidos.
Un arácnido tiene solamente dos segmentos corporales: una cabeza unida (prácticamente fundida) al tórax y el abdomen. El adulto tiene cuatro pares de patas y carece de alas o antenas.
Las garrapatas viven a costa de la sangre que obtienen del huésped; según sus características morfológicas pueden dividirse en:
. Garrapatas de tipo duro: cuerpo oval y puntiagudo por delante. Poseen unas estructuras en su cabeza (palpos) mediante los cuales inspeccionan al hospedador. La fijación la realizan mediante otra estructura denominada Hipostoma. El abdomen puede aumentar varias veces su tamaño para almacenar la sangre; esto es típico de las hembras.
. Garrapatas de tipo suave: la dilatación del abdomen al ingerir sangre del huésped se produce en machos y hembras.
Entre los principales daños que las garrapatas pueden causar al hospedador, tenemos:
1.Irritación: al alimentarse a través de la piel suelen provocar picor intenso, el animal se rasca y se produce una lesión secundaria. Estas heridas (por picadura del parásito y por rascado del huésped) son susceptibles de infectarse por bacterias oportunistas.
2.Transmisión de enfermedades: uno de los inconvenientes fundamentales de la acción de las garrapatas es la posibilidad de transmitir graves enfermedades.
3.Reacciones tóxicas: algunas garrapatas, al alimentarse, liberan toxinas en la sangre del huésped. Puede provocarse una parálisis que puede ser causa de muerte.
4.Perdida de sangre: evidente pérdida por la ingestión de los parásitos de este inapreciable elemento. Suele evidenciarse por debilidad y anemia (analítica sanguínea).
En lo referente a las garrapatas, aparte de la acción depletiva lógica de su hábito de ingesta de sangre (una hembra adulta de Ixodes puede ingerir más de tres centímetros cúbicos del vital fluido; muchas garrapatas juntas podrán provocar anemia), son también causantes de lesiones en la piel y de la transmisión de importantes enfermedades.
La piel sufrirá irritación e inflamación en el área de la picadura; las infecciones secundarias serán más que posibles, la aparición de abscesos en el punto de inoculación son frecuentes...
Todas estas deplorables acciones son debidas a la propia acción mecánica del importante y agresivo aparato chupador de la garrapata y a sus secreciones salivares (pueden llegar a producir parálisis).
PREVENCIÓN
Se deben tratar los perros y su ambiente. Es importante tratar las zonas de estancia y paso con productos adecuados. Los animales infectados se trataran con productos especificos y de acción probada; es importante tener en cuenta las contraindicaciones marcadas por el fabricante, especialmente en cachorros y en hembras gestantes