Con la llegada del buen tiempo, es frecuente que nuestras mascotas enfermen de pioderma, una infección que se produce por el contacto de la piel con sustancias como insecticidas, cardos o ácaros.
Alfonso Ortega
El síntoma más evidente de esta enfermedad es el picor y enrojecimiento de la zona que está afectada, y que hará que nuestro perro se rasque continuamente. Otros indicios frecuentes de esta infección son mal olor,vómitos, fiebre y aparición de granos y ampollas que pueden llegar a segregar pus. Como consecuencia, es lógico que el perro parezca desorientado o, en los casos más graves, que tenga problemas de visión.
Una vez reconocidos los síntomas, lo más recomendable es acudir cuanto antes al veterinario. Si no podemos llevar al animal a la consulta inmediatamente, la opción más aconsejable es bañar al perro con agua fría. Es importante señalar que un simple baño no solucionará nada. No obstante, servirá pasar bajar la fiebre y aliviar los picores de nuestra mascota durante unas horas.
Es posible que, cuando el veterinario examine al perro, tenga que cortarle con tijeras el pelo de la zona afectada. Para terminar de curar la pioderma, el experto le recetará antibióticos, pastillas contra los picores y un gel suave quehabrá que aplicar a la mascota dos veces al día.