Con sencillos métodos farmacológicos o quirúrgicos aseguramos el control reproductivo y proporcionamos salud a nuestro mejor amigo.
Carlos Rodríguez
El inadecuado manejo de la reproducción es una de las principales causas de abandono en nuestro país.
Existe una frase "estrella", una frase que provoca cientos abandonos de animales al cabo del año en nuestro país, una frase que debería desaparecer de nuestras duras cabezas: "es bueno que las perras tengan una camada al menos una vez en la vida".
¿Es bueno para quién?, ¿para la perra?; ¿quién les ha escuchado hablar de las maravillas de un parto?; ¿quién les ha oído suplicar por una preñez?, ¿qué perra permitiría quedarse preñada sabiendo que sus cachorros pueden acabar en un cubo de basura?; ¿por qué muchos "profesionales" siguen apoyando esta estúpida afirmación?.
Permítanme decirles que la dichosa "frasecita" y su contenido: ¡¡SON FALSOS!!, ¡¡UNA GRAN MENTIRA!!.
Nuestras perras no necesitan tener una camada al menos una vez en su vida, no se "frustran", no "se vuelven locas", no padecen terribles males... Lo que sí podemos asegurar es que la enajenada actuación consistente en permitir la reproducción de nuestras perras sin la menor valoración, provoca un "aluvión" de camadas no deseadas; cientos de cachorros que llegan al mundo por una estúpida afirmación, por la dichosa frase que una gran mayoría acepta como ley.
Si quieren a los animales y escuchan esta frase, tienen la obligación de explicar a su interlocutor su grave error y las terribles consecuencias. Si lo hacemos estaremos poniendo freno a la principal causa de superpoblación y abandonos de animales en nuestro país.
Para evitar algo, lo más importante es estar convencidos de que debemos "tomar cartas en el asunto", que es bueno hacer un esfuerzo para prevenir un problema.
Los celos de las perras pueden no ser molestos para el propietario... ¿y para el animal?... el celo les provoca "sensaciones de desconcierto", les saca de su contexto habitual, quieren algo y quizás no deban conseguirlo.
¿El celo no es molesto?... ¿y una preñez no deseada o no planteada?... Pensemos en la perra: cambios físicos, de hábitos alimentarios; un parto, una lactación... ¡¡y la separación de sus cachorros!!. ¿Es necesario?. No, no es necesario.
Para evitar estas situaciones existen dos grandes opciones: los fármacos y la cirugía.
1. Los fármacos: actúan "frenando" los procesos hormonales; su administración puede realizarse por vía oral (boca) o inyectable. Las pastillas suelen ofrecer menor duración que el tratamiento "pinchado".
Es importante saber que los fármacos empleados proporcionan una "tranquilidad temporal" y que en muchos casos tienen serios efectos secundarios.
No son la mejor opción; no deben utilizarse durante largos períodos de tiempo y debemos evitarlos en los primeros celos.
2. La cirugía: es el método definitivo. También es el que provoca un sudor frío al propietario que se le plantea: ¡¡esterilización!!... ¡¡qué horror!!... anestesia, quirófano, suturas... ¡¡castración!!. Pero... ¿a quién van a operar?, ¿al dueño o al animal?. La cirugía en nuestros animales de compañía alcanza las mismas cotas de seguridad y eficacia que la cirugía humana. ¿Qué provoca respeto?... ¡¡ya!!, pero es lo mejor para nuestro mejor amigo.
Existen varias opciones quirúrgicas:
2.1. Las que permiten que exista actividad hormonal e impiden la capacidad reproductiva; entre estas tenemos:
2.1.1.Ligadura de trompas: la cirugía consiste en ligar ("anudar") en dos puntos el trayecto de las trompas y cortar entre las ligaduras. Con este método es imposible que los óvulos y los espermatozoides se encuentren (¡¡la carretera está cortada!!).
2.1.2.Histerectomía: eliminamos de forma quirúrgica las trompas de Falopio y el útero; los ovarios permanecen, la perra tiene celos y produce y libera óvulos; aunque se produzca monta, los espermatozoides no llegan. Aquí no es que la carretera "esté cortada": ¡¡la hemos quitado!!
2.2.Las que impiden la actividad hormonal y la reproductiva:
2.2.1.Ovariohisterectomía: existen más opciones en este apartado, pero esta es la más utilizada, la más adecuada y la de primera elección.
Eliminamos quirúrgicamente los ovarios, las trompas de falopio y el útero. No se forman óvulos, no existe celo, "quitamos la carretera"... Con este método quirúrgico liberamos al animal de problemas y al propietario de sustos. Evitamos camadas no deseadas y abandonos.
Los últimos estudios realizados demuestran que si esterilizamos a las perras antes incluso del primer celo, reducimos de forma drástica las posibilidades de aparición de tumores mamarios y evitamos, gracias a la extirpación quirúrgica, todo tipo de problemas en ovarios y útero.
Por tanto, la esterilización proporciona salud... y tranquilidad. Los animales no se vuelven sedentarios, no pierden las ganas de vivir... ¿engordan?... es cierto que existe tendencia a engordar tras la esterilización, como también es cierto que si aplicamos una correcta pauta alimentaria en los meses siguientes a la cirugía y una dieta adecuada el resto de su vida, la obesidad "pasará de largo" y no "residirá" en nuestra mascota.
1. 23/06/2009 petardis
hola me ha encantado el articulo, pero no veo los metodos de esterelizacion de los machos por ejemplo si tienes una pareja de perritos y por ejemplo has tenido una camada para descendencia pero no deseas tener mas cual es preferible esterelizar al macho o la hembra y cual es el metodo mas seguro en el caso de los machos. Muchas gracias y un saludo.