La plaza de La Monumental de Barcelona podrá programar corridas hasta enero de 2012, cuando entre en vigor la norma
parasaber.com
A las diez de la mañana de este caluroso 28 de julio de 2010 comenzaba el debate sobre la prohibición de las corridas de toros en esta comunidad. Tal era la expectación, que desde muy temprano se han llenado las gradas del Parlament con público y prensa. En los pasillos se barajaban ya cifras: 71 votos a favor de la prohibición, 55 en contra, y 9 abstenciones. Los antitaurinos eran los favoritos, pero la libertad de voto de CiU y PSC lo dejaba todo abierto. Fuera, multitud de taurinos y antitaurinos se han reunido para seguir en primera línea la votación más esperada de la legislatura de Montilla.
Los rumores no andaban muy alejados de las cifras reales que se han dado: 68 votos a favor y 55 en contra. "Ha sido el movimiento animalista y la voluntad popular la que ha promovido la prohibición", dice Anna Mulà, de la plataforma Prou! , dejando claro que la iniciativa viene de la calle. 180.000 firmas pidieron la prohibición y permitieron que se iniciase el proceso para abolir la fiesta, ya que para ellos las corridas de toros son una causa de maltrato animal y, por lo tanto, un delito.
Albert Rivera , presidente de Ciudadanos , ha hablado esta mañana en el Parlament para dejar claro su punto de vista. "¿Es un debate animalista? Los promotores han demostrado que para algunas personas sí. Pero la realidad es que para algunos grupos políticos este no ha sido un debate de protección animal". Y esto ha sido lo que se ha barajado durante todo el debate: si la abolición se pedía por protección animal o por política.
Las corridas de toros ya habían sido prohibidas en Canarias en 1991 por una ley autonómica que prohibía la utilización de animales en peleas, fiestas, espectáculos y otras actividades que conlleven maltrato, crueldad o sufrimiento. Canarias es el territorio del Estado español que mayor rechazo muestra hacia la tortura de los toros, junto con Cataluña y Galicia, característica que ha quedado manifestada esta mañana en el Parlamento catalán.
Más información en El País