La moda en nuestros animales de compañía también se rige por temporadas.
CARLOS RODRÍGUEZ
La climatología, y las tendencias, marcan el estilo y la necesidad en los complementos que puede lucir el mejor amigo del hombre.
Para muchos no deja de ser algo innecesario, "snob"... incluso tildado de ridículo, el uso de prendas y complementos para los animales de compañía.
Podemos localizar un punto de encuentro entre detractores y defensores... es evidente que todo aquello que no provoque incomodidad, problemas... al animal, puede ser utilizado si el propietario así lo decide.
Es cierto que ciertos complementos, en determinadas épocas del año, pueden llegar a ser cómodas tanto para el racional como para el irracional: una espesa manta de lluvia se sobrelleva mejor con un chubasquero... también para el perro; a la llegada a casa, daremos las gracias por tan eficaz complemento al no tener que pasar un tiempo indeterminado secando el pelo de nuestro mejor amigo.
También son de gran utilidad determinadas "botas", o calzado variado para perros; en ciertas condiciones climáticas (hielo, nieve), las almohadillas de los canes pueden sufrir lesiones de diverso grado... estos específicos complementos son una gran opción.
Pero, también es evidente, que esta utilidad se ve rodeada de un glamour en el que el entendimiento entre las partes defensoras y detractoras, no encontrará el punto de encuentro.
Demasiada gente no es capaz de comprender cómo se puede llegar a gastar determinadas cifras un propietario en un complemento de "dudosa" necesidad.
El propietario que lo adquiere es feliz, y considera que su perro también lo es... si puedo... ¿por qué no hacerlo?
La moda existe para nuestras mascotas, es un mercado en auge y tenemos la capacidad de decisión que más nos convenga.
Respeto para todos.