Tu guía de perros
Los collares de castigo deberían desaparecer de las tiendas y, pos supuesto, de nuestras mentes.
17/01/2008
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Cuando nos disponemos a dar un reconfortante paseo con nuestro mejor amigo, deberíamos tener muy presente que ese collar y esa correa que utilizamos es algo muy similar, prácticamente lo mismo que darle la mano a nuestro hijo cuando caminamos por la calle. La correa y el collar es nuestra forma de vincularnos al animal mientras caminamos, una forma de indicarle cosas, de buena manera, si ello es necesario.
Desgraciadamente, muchas personas siguen pensando que el animal tiene toda la información que nos gustaría "grabada de serie" en alguna parte de su cerebro; piensan que cualquier orden debe ser obedecida de forma inmediata y sin lugar a dudas, aunque jamás hayan intentado explicarle al animal como debe ejecutar tal orden.
El no entendimiento entre humano y perro, el no saber como manejar al animal, en lugar de conducir al profesional que nos ayude, conduce a formas represivas: collares de castigo.
El perro, cuando camina delante de nosotros, tirando como si quisiera llegar al fin del mundo, es porque nadie le ha enseñado a caminar al lado o detrás; si el propietario no demuestra al animal que sabe por donde van, que es el que indica el camino, el animal tomará las riendas e intentará ser el que marca el camino.
El collar de castigo, lo más que puede conseguir es dañar al animal y provocarle mayor interés por seguir tirando.
1. 16/07/2008 Micky
Soy adiestrador canino con formación europea, con mas de 20 años de experiencia, y puedo asegurar que he modificado esa conducta de tirar a mas de 500 perros utilizando con cabeza diferentes tipos de collares de "castigo", como el de puntas, de lazo, de cadena, también he utilizado el halti para muchos casos, los eléctricos se utilizan solo para la llamada en perros con mucho instinto de caza. Dicho esto me parece increíble que un veterinario desaconseje la utilización de estos collares y mas aún, que se atreva a hacer una velada crítica de los mismos sin tener el menor conocimiento de ellos y de los perros a quienes van dirigidos. Con tal actitud tan altanera, no me quiero imaginar al susodicho ejerciendo su profesión con esa falta de humildad necesaria para evolucionar como profesional y como persona. ---------- "Las ideas preconcebidas son sólidos muros que no dejan pasar ni un solo concepto que vaya contra ellas. Es rechazado sin dar la oportunidad de ser siquiera analizado o probado."