Tu guía de perros
El perro, como cualquier ser vivo necesita sus momentos y sus lugares de descanso.
CARLOS RODRÍGUEZ
06/06/2008
El animal no debe confundir sus zonas de descanso con las de los miembros humanos de su manada.
A una gran mayoría les resulta reconfortante, simpático, agradable... ver a su cachorrito plácidamente dormido a los pies de la cama... o con su cabecita dulcemente apoyada en su pierna mientras descansa sobre el sofá...
Tremendo error...
El perro, un animal de manada, debe tener claro desde su llegada al hogar cuales son sus territorios, sus zonas; debe estar claro donde está su comida, que la calle es la zona higiénica, que tiene "SU" lugar de descanso...
Si desde el principio no marcamos claramente estos territorios, pueden darse algunos problemas.
Si compartimos con el perro nuestro sillón, nuestra cama... el perro "entiende" que está al mismo nivel jerárquico que los demás integrantes de la manada; esto permitirá, que cuando el dulce y "pequeño" San Bernardo, sea adulto, y pretendamos bajarlo de la cama en una cálida noche de agosto, que el animal nos propine un preocupante gruñido de desaprobación.
Para evitar incómodos sobresaltos, para dejar clara la jerarquía, para que todo discurra con normalidad; lo mejor es que, desde que el animal entre en casa, le digamos cual es su sitio, su zona de descanso y protección.
A ese lugar dirigiremos al animal cuando queramos que esté tranquilo, calmado, cuando nosotros queramos descansar.
Podemos fidelizar al animal con esa zona con la ayuda de premios (juguete, comida, caricias)
Es muy importante que SIEMPRE que queramos que el animal descanse, se tranquilice, o nosotros queramos descansar, le demos la orden: "A tu sitio", y la cumpla.
Pero eso sí, su sitio debe verlo como algo positivo, no como un lugar al que le castigamos por haber tenido algún fallo en su comportamiento.