Tu guía de perros
Uno de los puntos principales a la hora de decidir que perro incorporar, es la presencia de niños en el hogar.
CARLOS RODRÍGUEZ
21/07/2008
Cualquier perro, con la educación adecuada, podría convivir en una familia con niños de diversas edades.
Es una gran preocupación para muchas familias, cual es el perro IDEAL pera acompañar a sus hijos.
Por desgracia, cada cierto tiempo surgen noticias en las que se nos relatan las agresiones sufridas por los más pequeños de la casa, por parte de uno u otro perro.
Lo primero que tenemos que tener muy claro, es que estos casos son accidentes generados, en la mayoría de las ocasiones, por una insuficiente socialización del animal con todo tipo de personas, incluidos, por supuesto, los más pequeños del hogar.
Con este comentario debemos dejar clara una de las principales premisas: el problema no es qué perro elegir, el problema es ofrecer al animal todo aquello que necesita para una normal incorporación a la familia (socialización, educación, juego...).
Si un Yorkshire, con su reducido tamaño, no está socializado, con una educación básica en obediencia, es lógico pensar que no causará graves daños a nuestro hijo: el tamaño de su mandíbula, lo más que conseguirá será un fuerte dolor por el magullamiento en la zona mordida.
Pero, un perro de cierto tamaño, no socializado, sin la educación adecuada, por supuesto que puede darnos un susto, o un gran disgusto...
¿Tiene el perro "la culpa"? Pues, sinceramente no.
Un animal, de la raza que sea, o sin raza, con cualquier tamaño, "presunta potencialidad de agresividad", puede llegar a ser un perfecto compañero de un niño; en los largos años de profesión he visto prácticamente todo tipo de razas acompañando a familias con niños de todas las edades... los únicos problemáticos eran aquellos cuyas familias no prestaban el suficiente interés por el animal.
En el momento de elegir uno u otro perro para nuestra familia con hijos, debemos informarnos con especialistas, con profesionales que nos informen sobre el comportamiento de esas razas que nos gustan, que nos comenten la mayor o menor dificultad de educación de esos animales, y que valoremos adecuadamente nuestra capacidad para dar al animal lo que necesita.
¿Qué raza para nuestros hijos? Como siempre decimos, no olvidemos la posibilidad de un animal mestizo recogido de una entidad de protección (se conoce muy bien su carácter), y, en caso de buscar una raza, informarnos muy bien de sus necesidades.