Tu guía de perros
Esta nueva fase da comienzo con la apertura de los ojos y termina cuando el animal adquiere la capacidad de oír. Nuestro pequeño amigo va completando todo su "arsenal sensorial", un armamento que le permitirá relacionarse de forma completa con su inexplorado entorno.
CARLOS RODRÍGUEZ
11/12/2007
Los pequeños siguen durmiendo mucho... pero cuando se despiertan no sólo buscan alimento; estos inquietos individuos están comenzando a desarrollar sus más profundos instintos exploratorios.
Esta afirmación podría hacernos pensar que el cachorro se siente cómodo en la búsqueda de nuevas sensaciones, que es feliz conociendo todo aquello que le rodea... si... ¡¡pero no!!; con la llegada de esta etapa, el cachorro cambia su situación de vinculación hacia la madre; el joven animal pasa de una situación de "necesidad relativa" a otra de total dependencia.
El cachorro necesita a la madre; esta situación genera un intenso vínculo de apego; esta nueva circunstancia de dependencia, unida a la adquisición de la totalidad de "equipamientos sensoriales", es la que permite que el nuevo individuo aprenda, que recoja toda la información que le aporta su sabia y experta madre.
Como ya hemos comentado, el período de transición finaliza cuando sus oídos comienzan "a funcionar", algo que viene sucediendo alrededor de la cuarta semana de edad. Cuando termina esta fase, el cachorro es "apto" a nivel sensorial y motor, y está preparado para aprender los complejos comportamientos de la vida en manada.