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De nada sirve insonorizar si las cajas de registro de dos pisos coinciden
Propiedades. El País
12/09/2008
El propietario de un pareado quiere mejorar el aislamiento acústico de la pared medianera (A) - Foto: Propiedades (El País)
El muro de 12 cm de ladrillo macizo proporciona el aislamiento exigido por normativa (45 decibelios) - Foto: Propiedades (El País)
La falta de insonorización en paredes lindantes de dos viviendas es una queja muy frecuente entre los compradores de cualquier tipo de vivienda.
La normativa vigente desde 1988 en materia de condiciones acústicas (NBE-CA 88) exige que los cerramientos entre viviendas colindantes garanticen un aislamiento acústico de 45 decibelios y admite como solución un simple muro de ladrillo macizo de medio pie de espesor (12 centímetros) enlucido con yeso por ambas caras; solución que se emplea de forma estándar.
Suponemos que su casa contará con una medianera de este tipo, pudiendo mejorar notablemente su insonorización, trasdosándola con un segundo tabique y una lámina intermedia de material fonoabsorbente. No obstante el correcto aislamiento de los cerramientos depende tanto de la calidad del aislante acústico (ladrillo, espumas, lanas minerales, yesos fonoabsorbentes...) como de una correcta ejecución que evite puentes acústicos.
Éstos son puntos críticos del cerramiento que, como consecuencia de un error de diseño y/o ejecución en obra, facilitan la transmisión acústica, propiciando la conducción de sonidos entre locales supuestamente aislados.
Valga como ejemplo de puente acústico, el experimento infantil de unir dos vasos de plástico con un hilo de gran longitud. Una vez tensado el hilo transmite las voces desde un vaso a otro. Los puentes acústicos funcionan del mismo modo; recogen los sonidos de una vivienda y los transmiten a otra colindante o a viviendas separadas varias plantas entre sí.
Son casos frecuentes de puentes acústicos las ventilaciones de baños y cocinas, ya sean shunts (conductos huecos de hormigón o fibrocemento de paredes muy finas) o tubos individuales (metálicos o de PVC). También transmiten los sonidos entre viviendas las estructuras metálicas, los conductos de extracción de cocinas y los patinillos huecos que recorren los edificios en vertical, con instalaciones y bajantes.
Puente acústico
Un puente acústico habitual en el que no suelen reparar los proyectistas son las rozas y cajeados en los cerramientos para trazados de instalaciones y mecanismos. Si la norma exige un cerramiento de un ladrillo de 12 centímetros para garantizar un aislamiento acústico mínimo, al hacer rozas se debilita el muro. Además, las casas suelen ser simétricas con respecto a dichos cerramientos.
La conclusión es inmediata: si se dan circunstancias de este tipo, en las que las dos viviendas están "comunicadas" a través de sendas cajas de registro de plástico que se dan la espalda la una con la otra, no sirve de nada gastar fortunas en aislantes acústicos para los muros si previamente no se han detectado y anulado los puentes acústicos.