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Con válvulas termostáticas es posible controlar mejor el consumo de calefacción en casa
Manuel G. Blázquez (Propiedades. El País)
16/09/2008
Colocar alrededor de las terminaciones roscadas de la llave un pedazo de cinta de teflón para mejorar la estanquidad - Foto: Propiedades. El País
Las llaves de un radiador de agua de un sistema de calefacción sirven para abrir o cerrar el circuito en esa parte y para regular el caudal de entrada de agua caliente. El paso del tiempo y el uso deterioran las llaves, aunque sean duraderas.
Puede cambiarlas porque estén en mal estado, porque sean antiguas o porque quiera colocar unas nuevas que incorporen un termostato que regule la temperatura del radiador y, por lo tanto, de la habitación donde está situado.
Estas llaves reciben también el nombre de válvulas de paso y están situadas en uno de los laterales del radiador, derecha o izquierda, según el montaje, y en su parte superior.
Las otras dos partes que regulan el funcionamiento del radiador son el purgador, situado en el lado contrario de las llaves de paso, y el detector o válvula, que regula la salida del agua hacia el circuito. Se ubica en la parte inferior del radiador.
Las válvulas de entrada y salida están unidas al radiador y a las tuberías de la instalación por medio de dos tuercas hexagonales.
Quitar la llave antigua
Para hacer el cambio no debe tener la calefacción en funcionamiento y ha de vaciar el agua del circuito por la llave de desagüe de la instalación. En cualquier caso, al no estar en marcha la bomba, el agua que salga puede recogerse en un cubo.
La llave se desmonta con dos llaves inglesas o con dos tenazas de apriete. Con la primera, sujete una de las tuercas de la válvula, mientras afloja el mecanismo con la otra. Después, desenrosque la que estaba sujetando. Las dos tuercas quedan unidas al radiador y al tubo de entrada del agua del circuito.
Colocar la llave nueva
Si tiene que cambiar una llave, puede aprovechar para colocar una válvula termostática, que le ayudará a regular mejor el calor que necesita en la habitación, con independencia del que precise en el resto de la casa. De mayor tamaño, su instalación es igual de fácil que la válvula normal.
Puede colocar alrededor de las terminaciones roscadas de la llave un pedazo de cinta de bteflón para mejorar la estanquidad. Presente la válvula en sus correspondientes tuercas, enrósquelas todo lo que pueda con la mano y proceda a apretar de la misma manera que hizo al quitarlas: con la ayuda de las dos llaves inglesas.
Mientras aprieta una tuerca fuertemente, sujete la otra con la segunda llave, para evitar roturas o desajustes durante el apriete. Finalmente, rellene de agua de nuevo el circuito de calefacción y compruebe que no hay fugas
y que el radiador calienta correctamente.