Tu guía de buscar casa
Los pavimentos cerámicos se renuevan con una amplia variedad de diseños y productos cuyo precio oscila entre 10 y 25 euros por metro
NOELIA LEGAZPI (Propiedades. El País)
26/09/2008
Las colecciones de gres combinan nuevos acabados de cuero, madera, mosaico con el tradicional barro - Foto: Propiedades.El País
Serie River Stone, de D'Oliva Terra, formada por losetas con cantos rodados de playa - Foto: Propiedades. El País
Colección Original Ceramic Parquet de Porcelanosa imita la apariencia de distintas maderas - Foto: Propiedades. El País
Su cuarto de baño lleva años luciendo las mismas baldosas, que han resistido bien el paso del tiempo, pero que ya no están de moda.
El baldosín blanco brillante tuvo su momento; ahora está desfasado. Aunque tenga que pasar por las temidas obras, merecerá la pena porque la oferta actual del sector es irresistible.
El mercado ofrece diferentes productos para cubrir los suelos (pavimentos) y las paredes (revestimientos), pero los españoles preferimos los cerámicos por su rendimiento estético, fácil limpieza y mantenimiento e instalación definitiva; además de ser un producto higiénico, antialérgico e inerme (repele cualquier posibilidad de vida biológica).
Las baldosas cerámicas destacan sobre todo por su alta resistencia y durabilidad frente al rayado, cambios de temperatura, abrasión, etcétera. Existen distintos tipos ?azulejo, gres, barro cocido y gres rústico, entre otros?, pero el gres porcelánicodomina el panorama actual por su capacidad de emular las piedras naturales, el cuero y la madera y sus propiedades técnicas.
Excepto el barro cocido y el baldosín catalán, que requieren tratamientos superficiales de impermeabilización, el resto sólo necesitan agua y un detergente para su limpieza y mantenimiento. Los acabados y esmaltes determinan el precio final.
Las cantidades van desde los 10 euros por metro cuadrado del azulejo hasta los 25 euros por metro del porcelánico rectificado (no se aprecian las juntas) con textura mármol.
¿Cuál es su estilo?
Los productos cerámicos viven una revolución técnica y de diseño, y hay opciones para todos los gustos:
Minimalista.
Con claras alusiones a la cultura Zen. Predomina la unidad monocromática en tonos beiges, grises y negros. El peso decorativo recae en las cenefas o listelos que rompen esa uniformidad visual introduciendo algún destello metálico o de color. Abunda la reducción de la decoración figurativa a favor de motivos geométricos. Las colecciones Diplomatic de Grespania y Betton de Ceracasa son un buen ejemplo.
Rústico.
El barro cocido y el gres rústico visten estos ambientes donde las tonalidades recuerdan los colores campestres. Son atmósferas con una elevada carga táctil que invita a palpar la textura de las baldosas, repletas de granos, poros e imperfecciones, como así muestran las series Jacobeo, de Keraben, y Breda, de Fabresa.
Natural.
El interés por la ecología se muestra en esta tendencia, desarrollada gracias a las características del porcelánico. La colección Original Ceramic Parquet de Porcelanosa imita la apariencia de distintas maderas (roble, haya...). Destaca la serie River Stone, de D'Oliva Terra, formada por losetas con cantos rodados de playa.
Colorista.
Como reacción a la corriente minimalista, las marcas proponen también soluciones inspiradas en las décadas de los sesenta y setenta, donde el pop art se imponía. Suelos y paredes se alicatan con baldosas de vivos colores decoradas con dibujos y relieves originales y divertidos. Si se decanta por esta corriente, la línea diseñada por Ágatha Ruiz de la Prada para Pamesa le sorprenderá. Cromática, de Marazzi, es otra opción.
Vanguardista.
Dominan los metalizados y brillos que proyectan espacios futuristas. Las baldosas se cubren con láminas de acero puro como las de la colección Metallismo, que distribuye J&L Tiles. Las piezas se decoran con dibujos que recuerdan al 3D. Aquí se incluyen las opciones que mezclan resina, vidrio, metal o madera con la cerámica, mostrando la versatilidad y el rendimiento del producto.
El modelo Corten, de Tau, es un buen ejemplo. El gran reto del sector es ampliar el uso de los productos cerámicos; de ahí que, junto a las tendencias modernas, se lancen otras más originales: Diago, por ejemplo, propone para el salón una línea de gres porcelánico (Novecento) que imita al papel pintado y Climastar comercializa, en colaboración con Pamesa, radiadores con placas de porcelánico.
El mosaico se impone
El revestimiento por excelencia de los romanos está hoy más de moda que nunca. El mosaico es un término que sólo se refiere a las dimensiones, no a la clase de material. Formado por piezas generalmente cuadradas y pequeñas, denominadas teselas, se presenta en baldosas con una base de red textil, papel o plástico que mantiene unidas las teselas. Puede ser de gres, esmaltado o de vidrio.
Este último es el que habitualmente conocemos como gresite y en su fabricación se emplea material vítreo; el de gres y el esmaltado se realizan con ingredientes arcillosos como la pasta roja o blanca. El mosaico aparece en cualquier ambiente, desde los minimalistas a los rústicos.
Se instala en el ámbito doméstico, en espacios públicos, sobre superficies curvas, cóncavas o convexas. Entre la innumerables propuestas, destacan las de la firma italiana Bisazza.
Direcciones de interés