Tu guía de buscar casa
Claves más importantes para decorar un espacio y hacerlo práctico, bonito y acogedor
Noelia Legazpi (Propiedades. El País)
29/09/2008
Por encima de la belleza, en la decoración debe primar el sentido práctico, la funcionalidad y el confort.
Decorar es el arte de armonizar y distribuir elementos en el espacio, con criterio personal, para alcanzar un hogar confortable. Algo que se consigue con un paso previo: identificar el estilo que más le gusta (rústico, minimalista, pop, colonial...).
Su hogar es una prolongación de su personalidad: si usted es una persona que huye de las estridencias, que disfruta pasando inadvertido, quizás no deba optar por una decoración demasiado colorista. Una vez decidida la tendencia estética, ésta debe predominar en todas las estancias de su hogar.
Tiene que haber continuidad visual y coherencia entre todas ellas. Si no dispone de recursos económicos elevados, no se preocupe. Las piezas de diseño de las grandes firmas no están al alcance de todos, para eso se ha inventado Ikea.
No haga de su casa un escaparate acumulando objetos sólo para ocupar espacio y piense que la fórmula de la copia está a la orden del día. Si no puede permitirse lo último de Patricia Urquiola, para Moroso, por ejemplo, tendrá que conformarse con un clónico.
Pero ojo: una pieza original siempre es original. Los acabados, los materiales o la satisfacción de poder gozar de un mueble de una gran firma, a veces, no tiene precio.
El diseño también es arte.
El espacio es uno de los elementos más importantes a la hora de proyectar una estancia.
No es lo mismo decorar un piso de 300 metros que uno de 60, lo que no significa que el resultado final sea igual de satisfactorio en ambos casos. Al margen del estilo o de los metros disponibles, la consigna a seguir ha de ser siempre la de crear ambientes donde haya una distribución racional del espacio.
En definitiva, que esté bien organizado y aprovechado. Sobre todo en el salón, el baño y la cocina, donde se desarrolla la vida doméstica. Existen miles de pautas para dar con la decoración idónea, éstas son las más prácticas:
* En la cocina:
Es uno de los lugares de la casa en los que hay que aprovechar hasta el último centímetro. Para lograrlo, las diferentes zonas (cocción, lavado y trabajo) han de estar bien delimitadas. Existen muchas opciones: armarios, mesas extraíbles, botelleros, módulos en columnas, cajones con ruedas bajo los muebles, etcétera.
Una de las más rentables es transformar la estancia en punto de reunión o zona para comer mediante un office. No lo dude, si dispone de los metros suficientes, evitará el trayecto cocina-salón del mediodía. Tampoco renuncie a los electrodomésticos de última generación que, aunque un poco más caros, le facilitarán la vida.
* En el baño:
Si no es muy grande, eliminar el bidé para sustituirlo por un lavabo doble y reemplazar la bañera por un plato de ducha, pueden ser las claves. Los estantes de cristal aligeran visualmente y permiten tener los enseres a mano.
Un armario de obra permite aprovechar todo el ancho de la pared; un tubo metálico que recorra el perímetro del lavabo funciona como un práctico toallero. Los muebles bajo lavabo son ideales para el almacenaje.
* En el salón:
Es fundamental prever una zona de almacenaje de libros, revistas, CD... para evitar el temido desorden en esta estancia de reunión y ocio. Estanterías, bancos, cajas decorativas, baúles, sillas apilables, mesas extensibles... cumplen esta premisa.
Los sofás enfrentados son recomendables en salones muy grandes; una rinconera puede ser el elemento clave para crear dos ambientes. El acero y el cristal se mezclan muy bien y las composiciones modulares permiten variar el diseño tantas veces como desee.
¿Cómo elegir los muebles?
Sea cual sea su estilo, los muebles han de ser resistentes, útiles y estar bien combinados. Los objetos que no tienen una función determinada, aunque sea meramente decorativa, y sólo entorpecen el espacio visual, están pidiendo a gritos pasar a mejor vida.
Si los elegidos tienen, además, un valor añadido, dos veces bueno. Es el caso de los muebles de diseño compacto, capaces de reunir en una pieza varias prestaciones: un módulo de almacenaje del que surge un asiento, una mesa con tapa abatible. La bifuncionalidad es un valor en alza.
El mercado ofrece, cada vez con mayor frecuencia, mobiliario de este tipo: lámparas para sentarse, sillas que se transforman en pupitres, pufs resposapiés, mesas revisteros, etcétera.