Tu guía de buscar casa
Las ventanas deslizantes sin perfiles cuestan desde 1.000 euros
S. L. L.
09/05/2008
El sector de la ventana y el cerramiento acristalado no para de innovar. En la undécima feria Veteco, que hoy cierra sus puertas, 562 expositores han mostrado lo último en puertas, ventanas, techos, vidrios, automatismos y fachadas ligeras.
Los cerramientos deslizantes sin perfiles se están haciendo un hueco tanto en pisos como en unifamiliares. Esta solución, originaria de Finlandia, la integran cristales templados sin perfiles verticales ideados para ganar en transparencia y no obstaculizar las vistas.
Las hojas son independientes y se pueden deslizar pasando por cualquier ángulo. Se logra una apertura total al recogerse en uno o varios extremos. "Sus aplicaciones son múltiples, desde cerramientos de piscinas, pérgolas, cenadores o jardines de invierno hasta porches, solárium, áticos, balcones, terrazas, galerías o división de interiores", señalan en Espai Sistemas, fabricante español de este tipo de producto desde hace dos años. "Antes, los fabricantes finlandeses e italianos tenían precios altos y unos plazos de entrega muy largos porque lo importaban; ahora algunos fabrican aquí y los precios se han ajustado", señalan en Espai Sistemas.
Este año se comercializan también con perfilería que combina un color en el interior y otro en el exterior, así como con una guía a ras de suelo. El presupuesto, incluida instalación, para una superficie de seis metros de ancho y dos metros y medio de altura (entre siete u ocho cristales) cuesta 3.314 euros. Tres metros de ancho (cinco hojas) sale por 1.855 euros y dos hojas valen unos 1.000 euros.
-Venecianas integradas. Los vidrios ganan en prestaciones.
Los hay aislantes y tratados para evitar las pérdidas de calor en un 30%, y eso se nota en la factura de calefacción, señala Alberto Gómez, de Vitro Cristalglass empresa transformadora de vidrio. "De momento, este tipo de vidrios supone el 40% del mercado de dobles acristalamientos, aunque su uso se empieza a extender entre los constructores debido a las exigencias del Código Técnico de la Edificación", explica Gómez. Un vidrio normal para una ventana tipo de 10 metros cuadrados cuesta unos 250 euros. Quien quiera una ventana con este vidrio especial deberá pagar un 20% más.
Los dobles acristalamientos con persianas venecianas integradas son, de momento, casi exclusivas en viviendas de lujo. "Sustituyen la persiana tradicional y evitan su mantenimiento al ir dentro de la cámara hermética de 25 milímetros", indican en Vitro Cristalglass. La persiana se puede subir de forma manual o automática y su coste es un 60% más caro que un cristal normal.
-Vidrios antirruido. También hay vidrios que proporcionan un aislamiento acústico superior a cualquier otro vidrio laminado de igual espesor. Su uso cada vez es más extendido en viviendas, sobre todo porque el ruido se reduce en 50 decibelios.Eso sí, cuestan un 40% más. Y si se trata de reducir lo más posible los rayos ultravioletas del sol y así evitar que los muebles de casa pierdan el color hay distintos tipos de vidrios. Cuestan el doble que uno sin estas características.
Hay otras soluciones, aunque pensadas para oficinas. Con serigrafía de puntos bicolores se percibe una apariencia opaca debido a la multitud de pequeños puntos rojos aplicados al vidrio.
Sin embargo, desde el lado opuesto, con puntos negros, apenas se percibe el vidrio. Una solución puesta en práctica por el arquitecto Rafael de la Hoz en la Ciudad de las Comunicaciones de Telefónica.
-Vidrieras enteladas. Para separar ambientes están los dobles vidrios que llevan en su interior una tela decorada al gusto de cada propietario. Cuestan a partir de 150 euros el metro cuadrado.
Novedad es el vidrio que se vuelve transparente u opaco con sólo accionar un botón. "Puede servir como mampara de baño o como ventana sin necesidad de estores", dicen en Vidrieras Viala. Su precio es de 3.000 euros por metro cuadrado.
-Personalizadas. Las puertas acorazadas se visten de colores.
La última moda son las puertas con paneles de seis milímetros decoradas con todo tipo de motivos (caracoles, piedras, manos, una lata de cerveza) e incluso se pueden personalizar con fotografías.
Su precio apenas varía respecto a una puerta acorazada normal: entre 1.500 y 2.000 euros, dicen en Puertas Padilla. Las cortafuegos también se visten con serigrafías y dibujos. En este caso, la decoración tiene un sobrecoste de un 10%.
Los fabricantes de ventanas apuestan por combinar la madera en el interior y el aluminio en el exterior, hasta ahora orientadas a edificios de lujo. Con este tipo de ventanas se puede ahorrar hasta un 75% respecto a una ventana sencilla, señalan en Agodos Aluminio y Madera.