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Escoge bien los colores que decorarán tu casa, influirán en tu día a día
LAURA ARES
El color de la pintura de las paredes es esencial para determinar el ambiente de cualquier estancia -
Tras haber llenado la casa de telarañas, cortinas negras y luces lúgubres para celebrar la noche de Halloween , ahora toca llenar nuestra vivienda de color para activar nuestro espíritu y sobrellevar las consecuencias que la llegada del otoño puede tener sobre nuestra salud física y emocional .
Ya te hablamos de la cromoterapia como una terapia alternativa para aliviar algunas afecciones. Hoy lo hacemos sobre su aplicación en la decoración. Ante todo en las paredes, pero también en muebles, cuadros y ropa del hogar, combinar adecuadamente los distintos tonos nos proporcionará un mayor equilibrio psicológico.
¿Sabes ya qué color elegir?
Cada uno potencia un estado de ánimo, por tanto, debes escoger el que más te convenga según el uso que des a cada estancia. Si tienes dudas, te desvelamos las sensaciones que cada tono te proporcionará. Eso sí, huye siempre de los colores demasiado estridentes.
-Relajación. Está demostrado, si decoras tu baño y tu habitación con colores azules, forzarás a tu cuerpo a que consiga una mayor relajación. Además, puedes emplearlo en zonas de tu hogar a las que acudas después de haber tenido un mal día (tu sillón preferido o esa esquina en la que te sientas para leer). Inténtalo también con el violeta, también ayuda a que consigas olvidarte de todo.
-Calma. Nada como el blanco para aplacar los nervios y conseguir un entorno puro. Si decides que tus muebles y tus paredes no tengan color, prueba después a introducir distintos tonos en algunos elementos decorativos (fucsia y negro, naranja y morado...) los resultados son espectaculares.
-Armonía. Ésa es la principal aportación del color verde, que debe emplearse sobre todo en el salón (por ejemplo, en muebles como el sofá o las sillas).
-Concentración. El amarillo, usado en zonas concretas y no en la totalidad de la decoración, ayuda al estudio y fomenta nuestra capacidad para concentrarnos.
-Creatividad. En las cocinas, las zonas de juegos o en elementos concretos de las habitaciones, el naranja activará nuestro lado más creativo y nos ayudará a tener diferentes ideas.
-Euforia. El rojo aumenta nuestra excitación. Por eso, es recomendable utilizarlo en tonalidades oscuras (teja, burdeos...) o emplearlo en lugares de la casa determinados y no excesivamente amplios, como los pasillos o el recibidor.