Tras el acuerdo comunitario, hay que obtener la licencia municipal correspondiente
S. L. L. (Propiedades. El País)
Para instalar un aire acondicionado en la vivienda no sólo hay que preocuparse de elegir modelo. Antes de eso, hay que tener el visto bueno de la comunidad de propietarios, ya que la instalación afecta a un elemento común. Lo normal, salvo excepciones, es que los vecinos no pongan problemas.
Pero además, la jurisprudencia ha flexibilizado la exigencia del consentimiento unánime de los propietarios y ha establecido que basta la mayoría, salvo que se trate de instalaciones de gran envergadura que afecten a las fachadas principales de la finca o causen daños específicos a alguno de los vecinos.
Y así, se viene señalando que cuando la instalación de los aparatos de aire acondicionado, especialmente el compresor, se realiza de forma fija con palomillas, tirantes o escuadras metálicas, en patios interiores, recorriendo la manguera una parte pequeña de la fachada, no supone una alteración sustancial, ni existe prohibición legal.
Con todo ello, "la colocación de la rejilla necesaria para dar servicio a la instalación de aire acondicionado, o la ubicación de las mangueras o palomillas, no puede ser prohibida por la comunidad de vecinos, siendo posible su realización por parte del propietario sin necesidad de aprobación unánime de la junta", según explican en el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid.
Si surgen problemas con la comunidad, hay que analizar si en el inmueble existen ya otras instalaciones similares a la que se pretende instalar, ya que puede tratarse de una discriminación injustificada. Una vez conseguido el sí de la comunidad, lo siguiente será obtener la licencia municipal correspondiente.
Equipos siempre preparados
El mantenimiento es sencillo. Al menos cada tres o cuatro meses, y siempre antes de que empiece la temporada, hay que limpiar los filtros, una tarea que puede hacer el usuario (?esto es importante porque los filtros retienen las partículas del aire). Lo único que hay que hacer es abrir el split, sacar el filtro, ponerlo debajo del grifo, secarlo y colocarlo de nuevo.
También hay en el mercado unos aerosoles, productos de limpieza de los equipos que evitan los malos olores causados por materia orgánica contaminante y que cuestan unos 22 euros. Hay que emplearlos con el aparato desconectado y dejarlos actuar durante 15 minutos.
Cada dos años es recomendable comprobar la carga del gas, y esto sólo lo pueden hacer profesionales. Si nota que su equipo no da frío, puede ser por un fallo en la carga del gas. El coste es de unos 90 euros.
Consejos para gastar menos
Conectar el aire acondicionado a una temperatura de 25ºC aproximadamente. Cada grado que disminuya la temperatura se estará consumiendo un 8% más de energía. Si en el exterior hace menos de 24ºC, es preferible abrir las ventanas que conectar el acondicionador.
Desconectar el equipo cuando no haya nadie en casa o en la habitación que se esté climatizando. Contra el calor son también muy eficientes los sistemas de protección solar como toldos, bajar las persianas para evitar la entrada de la luz y el calor del sol, etcétera. Impiden las radiaciones directas del sol y disminuyen las necesidades de climatización.
Instalar un termostato si el aparato de aire acondicionado no lo tiene incorporado o si no proporciona información precisa sobre la temperatura. Es conveniente alejar el termostato del acondicionador de las fuentes de calor (sol, lámparas, etcétera).
Resulta más rentable apagar el equipo cuando la casa está vacía y volver a encenderlo al llegar.