Tu guía de vinos
Las labores del campo permiten preparar el suelo para la llegada de la lluvia y librarlo de las malas hierbas.
HELENA SÁNCHEZ-MONGE
26/02/2008
El mantenimiento del suelo mediante laboreo consiste en ejecutar labores de cultivo mediante medios mecánicos para eliminar la vegetación espontánea. Las labores en el campo se realizan sobre todo en el período de actividad de la cepa, es decir, en la primavera y en el verano, que es cuando hay más malas hierbas.
No obstante, también en invierno se realiza alguna labor de control. Al llevar a cabo estas prácticas no se deben superar los 10/12 cm. de profundidad de primavera a verano mientras que en otoño-invierno, las labores deben ser algo más profundas (no superando los 20 cm.) y antes de que se reanude la actividad de las raíces. Labrar en primavera también entraña sus riesgos puesto que en caso de helada matinal, las cepas sufren más.
En el período activo de la vid, las labores sirven para controlar el régimen hídrico, las malas hierbas y, en general, como término medio se dan de dos a cuatro labores, aunque lo normal es realizar muchas más.
En otoño, en algunas ocasiones también se práctica alguna labor para preparar la tierra para la lluvia y para incorporar fertilizantes, etc.