El grupo bodeguero invierte en energía eólica
Cristina Alcalá
Parece que las bodegas españolas comienzan a adquirir compromisos serios y apuestas decididas por el cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad de la industria vitivinícola.
Uno de los últimos ejemplos de ello es La Rioja Alta, S.A. La empresa invertirá en parques eólicos para producir 8,2 MW anuales de energía limpia. Esta cantidad de energía eólica es diez veces mayor que el consumo energético anual realizado por las bodegas que componen el Grupo La Rioja Alta, S.A. y, además, evitará la generación de cerca de 15.000 toneladas al año de C02, uno de los principales compuestos causantes del efecto invernadero.
Esta fuerte inversión se une a otros muchos proyectos de sostenibilidad. Uno de ellos es su sistema de reciclaje y depuración integral de las aguas utilizadas en bodega y de aguas pluviales. Con ello han logrado suprimir casi al 100% los vertidos, incluso limpios, a los cauces de los ríos o al alcantarillado ya que las aguas, una vez depuradas, se emplean en el riego de sus jardines. Además, utilizan desde el año 2008 tapones de corcho natural, de la empresa portuguesa Amorim, procedentes de alcornocales gestionados bajo criterios de estricto respeto ecológico. Y otra de las investigaciones que llevan años haciendo, es un proyecto de I+D+i para detectar con antelación plagas y enfermedades para aplicar a sus viñedos los tratamientos estrictamente necesarios y bajo el criterio de una agricultura respetuosa con el medio ambiente.
Todo un ejemplo de cómo la industria del vino también puede comprometerse con un tema tan importante como el cuidado del medio ambiente.